domingo, 22 de enero de 2017

BIOGRAFÍA DE FRANCO


Francisco Franco Bahamonde



(El Ferrol, 1892 - Madrid, 1975) Militar y dictador español. Tras participar en el fallido golpe de Estado del 18 de julio de 1936 y liderar la victoria de las fuerzas sublevadas contra la Segunda República en la subsiguiente Guerra Civil (1936-1939), instauró una dictadura con reminiscencias fascistoides que perduró hasta su muerte y que daría nombre a todo un periodo de la historia moderna de España: el franquismo (1939-1975).


 
Francisco Franco

Nacido en una familia de clase media de tradición marinera, Francisco Franco eligió la carrera militar, terminando en 1910 sus estudios en la Academia de Infantería de Toledo. Ascendió rápidamente en el escalafón por méritos de guerra, aprovechando la situación bélica de Marruecos, en donde permaneció destinado entre 1912 y 1926, con breves interrupciones: en 1923 era ya jefe de la Legión, y en 1926 se convirtió en el general más joven de Europa.

La brillante carrera de Francisco Franco continuó bajo distintos regímenes políticos: con la dictadura de Miguel Primo de Rivera (1923-1930) llegó a dirigir la Academia General Militar de Zaragoza (1928); con la Segunda República (1931-1936) participó en la represión de la Revolución de Asturias (1934), fue comandante en jefe del ejército español en Marruecos (1935) y jefe del Estado Mayor Central (1936). El gobierno del Frente Popular lo alejó a la Comandancia de Canarias, puesto que ocupaba al estallar la Guerra Civil española.

De ideas conservadoras, Franco valoraba sobre todo el orden y la autoridad. Desconfiaba del régimen parlamentario, del liberalismo y de la democracia, a los que creía causantes de la «decadencia» de España en el siglo XX; su postura era representativa del grupo de militares «africanistas» que veían en el ejército la quintaesencia del patriotismo y la garantía de la unidad nacional.

Por tales razones Franco se sumó, aunque a última hora, a la conspiración preparada por varios militares para sublevarse contra la República en julio de 1936. El «Alzamiento Nacional» (eufemismo propagandístico con el que los generales insurgentes bautizaron el golpe de Estado) comenzó el día 17 de julio en la península y el 18 de julio en África, donde se hallaba Franco, razón por la que el régimen identificó más tarde esta última fecha como su momento fundacional. 
 
 
 

BIOGRAFÍA DE FRANCISMO FRANCO


martes, 17 de enero de 2017

EL ÁNGEL ROJO



Melchor Rodríguez.



Melchor Rodríguez: El olvidado alcalde de Madrid




(David Ortega)

El 1 de abril conmemoramos el 78º aniversario del final de la Guerra Civil española (1 de abril de 1939). Pero junto a este dato histórico suficientemente conocido, hay otro que curiosamente ha pasado siempre desapercibido…, otra de las muchas injusticias de olvidos de grandes personajes de la vida pública española. Se trata de Melchor Rodríguez García, el último alcalde del Madrid republicano, nunca reconocido como tal. Fue alcalde de Madrid en los últimos días de la Guerra Civil, nombrado por el Coronel Segismundo Casado, hasta que traspasó los poderes al ejército de Franco el 28 de marzo de 1939, día en el que concluyó su breve mandato como Alcalde de la capital de España.

Melchor Rodríguez lamentablemente ha pagado el alto precio de tener principios y valores humanistas en una época enormemente complicada. Estuvo en el bando republicano, pero salvó muchas vidas del bando franquista. Esto le llevó a ser despreciado por unos y por otros.

Sus creencias y principios se basaban en el pensamiento anarquista y sindicalista. Nace en Sevilla en el seno de una familia muy humilde en 1893. En su juventud se dedicó al mundo taurino, llegando a torear incluso en Madrid, pero se retiró en 1920. Ya en Madrid se integra en los movimientos de lucha obrera próximos a las ideas anarquistas, interesándose en especial por los derechos de los reclusos -él mismo ya lo estuvo y quería ayudar a paliar la situación que conoció- independientemente de la ideología que tuvieran, lo que ya le empezó a crear problemas en una España maniquea y demasiado dividida.

En noviembre de 1936, ya iniciada la Guerra Civil, el Gobierno republicano le nombra delegado especial de prisiones de Madrid. Es con esta responsabilidad cuando Melchor muestra toda su grandeza y determinación, salvando la vida de muchos reclusos que, sin su intervención, hubieran sido excarcelados y después fusilados sin ningún juicio.

El caso más conocido y llamativo fue el de Alcalá de Henares, donde evitó que tras un bombardeo fascista, la población alcalaína se tomara la justicia por su mano y asaltara y linchara a los 1.532 presos de su cárcel; hecho que la valiente y decidida oposición de Melchor evitó tras horas de discusión y enfrentamientos. Este fue el sino de un hombre valiente y de principios, para sus enemigos políticos era El Ángel rojo, ya que salvó la vida de muchos de ellos, incluso de futuros hombres claves de la posterior dictadura franquista, para la mayoría de los republicanos un traidor.

En el fondo Melchor Rodríguez fue víctima de la intransigencia y de la sinrazón de las dos Españas, tan llenas de odio y mediocridad, que un hombre de principios, coraje y humanidad, como él, no tenía sitio. Sin duda fue un héroe, que siempre perdió por apostar por su conciencia y coherencia frente a la barbarie de la Guerra y la posterior dictadura. Tras la contienda se le condena a 20 años de cárcel, sólo cumplió cinco.

El régimen franquista le ofreció puestos cómodos, pues había salvado la vida a personas importantes, pero nuevamente fue fiel a sus valores, los rechazó, siguió militando en la CNT y volvió a ser encarcelado en dos ocasiones. Ahora tocaba luchar por los presos políticos republicanos. Muere el 14 de febrero de 1972.

Fue Melchor un hombre bueno, coherente, valiente, que hizo mucho bien por los demás, independientemente de sus ideas y valores. Uno de sus principios básicos era: “se puede morir por las ideas, nunca matar”. Si este principio lo hubieran asumido bien los españoles de la década de los 30, posiblemente la Guerra Civil nunca se hubiese producido. Estamos necesitados de recuperar los principios y valores que una verdadera sociedad democrática precisa: bondad, honradez, coherencia, valor, libertad… Todos ellos encuentran en la persona de Melchor Rodríguez un magnífico representante, ya va siendo hora que tenga su justo y merecido reconocimiento en la ciudad a la que tanto bien hizo.




viernes, 6 de enero de 2017

LA MONARQUÍA COMO FRENO AL CAMBIO POLÍTICO Y SOCIAL EN ESPAÑA



Por Vicenç Navarro

Autor del libro ‘El subdesarrollo social de España. Causas y consecuencias’, y Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra

Una de las percepciones que me sorprendió y preocupó más al integrarme de nuevo en la vida académica y política de España fue la que existía entre amplios sectores de las izquierdas gobernantes de que la Monarquía había sido un elemento determinante en el establecimiento de una democracia considerada como homologable al resto de las democracias en la Europa occidental, atribuyéndosele así una vocación democrática a tal institución y al que la dirigía, el Rey Juan Carlos, aun cuando su perpetuación en la gobernanza del país había sido impuesta por uno de los dictadores más crueles y represivos que hayan existido en la Europa occidental del siglo XX (según el profesor Malefakis, Catedrático de la Columbia University, en Nueva York, y experto en fascismo europeo, por cada asesinato que hizo Mussolini, el régimen dictador del General Franco asesinó a 10.000). Tal vocación democrática de la Monarquía parece –según aquellas izquierdas- haberse acentuado todavía más durante el mandato de su sucesor, el Rey Felipe VI, al cual se le considera ya aclimatado completamente a un régimen democrático, jugando un papel estabilizador del sistema.


¿Qué es lo que el Monarca estabiliza?

 En esta percepción que acabo de describir se olvida, sin embargo, que la Monarquía ha jugado durante todo el periodo democrático un papel esencial en garantizar la perpetuación de las coordenadas de poder solidificadas durante la Transición, que han obstaculizado el progreso social, político e incluso económico del país. Aquellos que perpetúan la percepción de la Monarquía que describo en el párrafo anterior están ignorando que el hecho de que España, casi cuarenta años después de que se estableciera la democracia, continúe teniendo uno de los Estados del Bienestar menos desarrollados de la Unión Europea de los Quince (el grupo de países de semejante nivel de desarrollo al español), con uno de los gastos públicos sociales (que incluye sanidad, educación, vivienda social, servicios de ayuda a las familias y pensiones, entre otros) per cápita más bajos de tal Unión (y una de las democracias más limitadas en la misma UE-15), se debe precisamente a una continuidad y perpetuación de la excesiva influencia que las fuerzas conservadoras han tenido sobre el Estado español, lo cual ha dificultado su desarrollo político y social. Y el estandarte de estas fuerzas conservadoras ha sido la Monarquía. Este orden monárquico ha estado basado en un régimen bipartidista en el que los cambios han sido siempre limitados, como consecuencia de una enorme estabilidad en las relaciones de poder dentro de las instituciones políticas. Resultado de esta enorme influencia, todas las instituciones del Estado, con notabilísimas excepciones, están controladas o están bajo el dominio de las fuerzas conservadoras. La evidencia de ello es abrumadora. Lo ocurrido en estas últimas elecciones al Congreso de los Diputados es un ejemplo de ello.








domingo, 1 de enero de 2017

CARTA ABIERTA A UN REY DESNUDO

Domingo, 01 de Enero de 2017





Señor Felipe de Borbón:
Usted debe saber que el himno que precede a sus discursos es el mismo himno que sonaba cuando aparecía solemnemente en público un asesino en serie que se hacía llamar Caudillo de España por la Gracia de Dios, de trágica memoria.
Usted debe saber que muchos militares -que tuvimos la desgracia de vivir en las entrañas de La Bestia, en los años del terror franquista- nunca olvidaremos aquellos acordes siniestros; algunos de nosotros siendo jóvenes guardiamarinas, cadetes, suboficiales u oficiales de las Fuerzas Armadas, pero también militares de tropa y marinería, siempre humillados y maltratados por su origen humilde.
Usted debe saber que su bandera bicolor – la de los golpistas- y su ley de “punto final”, disfrazada de ley de amnistía, son el nudo gordiano del que pende su corona. Un nudo “atado y bien atado”, que más pronto que tarde deberá ser cortado de un solo tajo, como cantaba Lluís Llach en L’Estaca.
Usted debe saber que con su discurso ha tratado de poner sordina a la ley de Memoria histórica, en línea con la antidemocrática Fundación Francisco Franco, subvencionada con dinero público. Es decir, también con el dinero de los impuestos de las víctimas del franquismo. Dinero que va a parar de ese modo a las arcas de los que enaltecen una guerra de exterminio -auspiciada por su bisabuelo- e intentan impedir que se cumpla la ley de Memoria. Una dictadura culpable de decenas de miles de asesinados y desaparecidos.
Usted debe saber que la querella argentina, que instruye la insobornable Juez Servini, lo hace en nombre del principio de Justicia Universal, entorpeciéndola usted con su discurso.
Usted debe saber que se le ha visto el plumero, pues ha tomado partido descaradamente por los suyos, por una derecha franquista. ¡Nada de Memoria democrática, que abre las heridas! Y lo dice así, con un par. Y por si no quedase claro añade que “cicatrizadas”. ¿Cómo que cicatrizadas, si solo quedan sus venerables huesos? ¿Cómo que olvidemos a nuestros familiares asesinados, fusilados o arrojados con un tiro en la nuca a fosas comunes y cunetas? Aquí no cicatrizó nada, fue el silencio de los corderos impuesto por el terror de sus tanques.
Usted debe saber que estamos decididos a transmitir nuestro espanto a las siguientes generaciones, para que nunca vuelva a suceder. No aceptamos la desmemoria que usted pretende imponer desde la pretendida autoridad moral que le otorga su constitución tramposa. Por eso el pueblo llano dice sabiamente: Lo llaman democracia y no lo es.
Usted debe saber que su discurso para-franquista no va a conseguir amedrentar a ningún ciudadano consciente de sus derechos, ni tampoco nos vamos a tragar un discurso de ese pelaje, por muy aliñado que esté con trucos de marketing.
Usted debe de saber que siendo jefe del Estado español y de sus Fuerzas Armadas no puede ni debe permanecer mudo ante las declaraciones de algunos de sus generales, que intentan intimidar al pueblo y a las asociaciones de militares demócratas con sus bravatas.
Usted debe saber que tampoco puede ni debe permanecer mudo ante la expulsión del Ejército del Teniente Luis Gonzalo Segura. Nuestro compañero Luis, un valeroso Oficial que sigue denunciando valientemente la cloaca de corrupción que mana sin cesar de los cuarteles. Una cloaca que nos está ahogando en mierda y nos avergüenza a todos.
Usted debe saber que, confirmada la expulsión del Teniente Segura por la Sala V de lo militar del Tribunal Supremo, nuestro compañero iniciará una larga marcha hacia otras instancias europeas, en busca de la Justicia que no encuentra en esta España post-franquista. No irá solo, tendrá detrás a muchos militares demócratas que apoyaremos su causa a donde vaya.
Por último, usted debe de saber que su discurso, lleno de banalidades y -sobre todo- de amenazas veladas no solo contra las leyes de Memoria, sino contra el derecho de los pueblos a decidir libremente su futuro, conduce a poner sobre el tablero el debate entre monarquía y república, ya insoslayable.
 
Manuel Ruiz Robles es Capitán de Navío de la Armada, coordinador del colectivo Anemoi




 ACCESO AL TRABAJO ORIGINAL




domingo, 25 de diciembre de 2016

CARTA A FELIPE VI





Anoche un señor que vive en un palacio pagado por todos y al que no ha votado nadie salió en la tv y durante 12 minutos y 22 segundo habló de España, de legalidad y de convivencia. Otra vez. Y ya van 41 veces, 41 años (comenzó su padre Juan Carlos de Borbón al que al menos si votó alguien, un tal Francisco Franco Bahamonde pionero en esto de hablar en navidades allá por el año 1937). El señor de ayer se llama Felipe de Borbón y por su apellido cobra 7.700.000€ públicos al año.
Durante esos 12 minutos además de hablar de “patrimonio común” (entiendo que no se refería al suyo) y del “valor de la familia” (entiendo que no se refería a la suya) habló de “unidad” y de “no romper normas” (entiendo que no se refería al Caso Nóos ni a su cuñado) que pueden hacer peligrar una supuesta recuperación económica que seguro que desde los bonitos y cuidados jardines de la Zarzuela se percibe. Es en este punto en el que conviene hacer ciertas puntualizaciones por alusiones.
Una vez más. Una urna no separa. Una urna no divide. Divide y separa un desahucio, no una votación. Divide y separa la cola frente a la puerta de comedor social, no frente a la cola de un colegio electoral. Divide y separa elegir entre comer o pagar la luz y no elegir entre un sí o un no en un referéndum. Divide y separa pagarle un safari a un señor para matar elefantes y no pagar una convocatoria electoral. Divide y separa ver a un señor en un palacio enmoquetado de centenares de metros desde tu casa de 60 cada nochebuena. Divide y separa ver a Carme Forcadell en las puertas de un juzgado por ser independentista y a Urdangarín en la playa por ser quien es. Divide y separa responder a centenares de miles de personas que salen a la calle cada año y a una mayoría parlamentaria total y absoluta con hipocresía, amenazas veladas y paternalismo predemocrático.
En definitiva, lo que amenaza a la soberanía (y al respeto) del pueblo español no es un referéndum en Catalunya, es apellidarte Borbón y hablar en prime time en la televisión de “una España de brazos abiertos y manos tendidas donde nadie agite viejos rencores o abra heridas cerradas”, en un país con 120.000 personas que siguen en cunetas 80 años después.
La dicotomía ahora en Catalunya es sencilla. Hay quien defiende una votación refrendada por un rey y hay quien defiende una votación refrendada por el pueblo de Catalunya. Con discursos como el de anoche, nos cargan de razones a unos y pone el foco sobre otros. En 2017 veremos. Feliz año republicano.