viernes, 29 de abril de 2011

80º ANIVERSARIO DE LA PROCLAMACIÓN DE LA II REPÚBLICA



martes, 26 de abril de 2011

80º ANIVERSARIO DE LA PROCLAMACIÓN DE LA II REPÚBLICA






Esta fotografía corresponde a un cartel que estuvo oculto en una familia republicana, por temor a cualquier represalia. Corresponde al gobierno provisional de la República del 14 de abril de 1931. La alegoría que representa a la República es muy significativa.
La imagen está deteriorada y no es posible leer los nombres de los miembros del gabinete republicano. Contrastadas varias fuentes el siguiente cuadro relaciona los nombres del primer gobierno constituido:






Este espacio se propone el reto de identificar cada ministro con su nombre, con la colaboración de todos los internautas que naveguen por él. A todos muchas gracias.




80º ANIVERSARIO DE LA PROCLAMACIÓN DE LA II REPÚBLICA






domingo, 24 de abril de 2011

80º ANIVERSARIO DE LA PROCLAMACIÓN DE LA II REPÚBLICA



De izquierda a derecha, y de arriba abajo. Carlos, Anna, Jaime, Alejandro, Juana y Juan. JUAN NAVARRO

"Yo esperaba que diéramos un salto con la República y lo dimos"


PÚBLICO BELÉN TOLEDO VALENCIA 24/04/2011

Frente a frente. Tres supervivientes de la República, que luego sufrieron la persecución y el exilio, rememoran las conquistas democráticas de la época a preguntas de tres jóvenes militantes de partidos de izquierda

El 13 de abril de 1931, un ataúd de cartón recorría las calles del centro de Valencia. Varios jóvenes habían pintado la palabra "monarquía" en los laterales y lo paseaban en volandas. Todavía faltaba un día para la proclamación oficial de la II República, pero en las calles ya se respiraba el ambiente festivo. Un niño de 11 años correteaba en torno a la comitiva. Estaba fascinado porque los gritos revolucionarios que estaba oyendo eran muy parecidos a los que evocaban los amigos de su padre, médico de ideas republicanas, en las tertulias que se celebraban en su propia casa. Siguiendo a tan peculiar cortejo, fue a parar a la plaza de Emilio Castelar (hoy, plaza del Ayuntamiento).

En alguna otra parte de ese mismo lugar, lleno a rebosar, una niña de 13 años había recibido el permiso de sus padres para salir a la calle, pese a los recelos de algunos familiares de derechas. Al día siguiente, los dos chiquillos oyeron voces festivas desde bien temprano y acudieron a la multitudinaria fiesta de la proclamación del nuevo régimen. Tal vez se cruzaron, sin todavía conocerse, con una joven de 17 años, hija de un republicano ateo, que, como varios miles de conciudadanos, cruzaba miradas emocionadas con gente a quien no conocía, llevada por la euforia.

"Antes, las señoritas tocaban el piano; con la República, la trompeta si querían"

Los tres protagonistas de esta historia se llaman Juan, Juana y Alejandra. Ahora tienen más de 90 años y ya no son capaces de saltar ni correr. Pero están vivos, lúcidos y con ganas de seguir celebrando la República 80 años después. Por eso, el pasado martes accedieron a reunirse con tres jóvenes, Carlos, Jaime y Anna, militantes o simpatizantes de partidos de izquierda y también de ideas republicanas, para contestar a sus preguntas sobre sus vivencias en esos años. El lugar de lareunión fue el paraninfo de la Nau, el edificio que alberga el Rectorado de la Universidad de Valencia, donde Manuel Azaña pronunció un discurso en 1937 en plena guerra.

Antes del horror

A partir de 1939, los tres ancianos sufrieron el exilio, la muerte de personas cercanas en la lucha clandestina contra el franquismo, el encierro en campos de concentración, la detención o la cárcel. Pero antes, vivieron con esperanza y colaboraron con entusiasmo con la República. En la tertulia, los jóvenes interlocutores se interesaron por los logros de este periodo, sobre los que los libros de texto han pasado de puntillas durante años.

«La derecha no entendía el compañerismo entre hombres y mujeres»

"No tenéis idea de lo retrógrada que era España. En el campo, las relaciones laborales no pasaban de la Edad Media. Yo esperaba que diera un salto en la República, y lo dio". Abre el melón Alejandra, la mayor de los tres, cuya edad entonces17 años en 1931, y su militancia política miembro del Partido Comunista desde 1935 le permitió trabajar activamente en la vida pública.

Los avances, presumieron los tres ancianos, se dieron sobre todo en educación. Jaime pidió más detalles y quiso saber si se beneficiaron también las clases populares o las conquistas quedaron sólo para las élites. "En cuanto a la educación, sobre todo en los dos primeros años, se logró lo fundamental", resume Alejandra. Hubo más becas, se proyectaron más de 50.000 escuelas y llegaron a abrirse miles de ellas. "Al principio, se crearon sin edificios, en salas en cada ayuntamiento. En sitios absurdos había escuelas", recuerda Juan. El primer ministro de Educación de la República, Marcelino Domingo, "consiguió un cambio extraordinario", según Alejandra.

Había especial interés en propagar la cultura. Hubo escuelas para adultos, como la Universidad Popular de la FUE (Federación Universitaria Escolar, a la que los tres pertenecieron). Se ofrecían clases nocturnas, a las que acudió "gente de todas clases, muchas mujeres, incluso chicas de servicio", evoca Juan. La cultura bajó a la calle, la gente llevaba sus sillas de mimbre a las plazas para presenciar los montajes del grupo teatral El Búho, iniciativa también de la FUE y equivalente valenciano de La Barraca. Se representaban obras de Lope de Vega o Calderón, rememora Alejandra. ¿Y conseguían interesar al público? "¡Claro!, ¡la gente ve lo que es bonito aunque no lo entienda!".

«Con Franco no sólo hubo muertos físicos, murió el recuerdo de la República»

De señoritas a mujeres

Junto a la educación, las referencias al avance en los derechos de la mujer fueron una constante en la tertulia. Juana resume: "En la República las mujeres pudieron acceder a la cultura. Antes, solo podían tocar el piano, que era lo propio de las señoritas. Después, podían tocar la trompeta, si querían".

Carlos quiere saber cómo vivieron las dos mujeres presentes el debate sobre el voto femenino. Las dos rememoran el enfrentamiento entre las diputadas Victoria Kent y Clara Campoamor en las Cortes. La segunda defendió el derecho al sufragio universal; la primera consideró que las mujeres todavía no estaban preparadas. Estaba extendida la idea de que sobre ellas mandaba la opinión de sus maridos y la del clero.

"Yo estaba en desacuerdo con Victoria Kent, pero era razonable su postura", tercia Alejandra. Juana asiente cuando Carlos apunta que las mujeres fueron culpadas de la derrota de la izquierda en 1933. "Pero la culpa explica Juan, aún levemente resentido fue de los anarquistas". La CNT, recuerdan, ordenó a sus afiliados la abstención.

Las féminas pasaron de ser un "apéndice borroso del hombre", en palabras de Alejandra, a escuchar discursos sobre la igualdad que llegaban a rincones recónditos del mundo rural. Alejandra puede dar fe, porque ella anduvo de pueblo en pueblo arengando a las mujeres. Fue en la campaña electoral de 1936. Recién afiliada al PC, hizo campaña por el Frente Popular. "Llegaba a cada sitio,reunía a las mujeres y les decía que eran personas y podían pensar, además de concebir, parir y cocinar". ¿Cómo reaccionaban ellas? "Pues me hacían mucho caso, claro que sí. Se sentían apoyadas".

La vida personal de los tres acapara también el interés de sus interlocutores. Frente a las férreas costumbres del franquismo, parece increíble que la moral de la época republicana se pareciera tanto a la actual. "Mis padres vivieron durante años en la misma casa sin querer estar juntos, y fueron de las primeras parejas en divorciarse gracias a las leyes de la República, cosa que agradecí", narra Alejandra.

Durante la época, además, pasaron cosas tan increíbles en las cuatro décadas posteriores como la amistad entre personas de sexo opuesto. "Se concebía el compañerismo, la hermandad entre hombres y mujeres, cosa que los sectores más tradicionales no entendían", añadió.

¿Y la homosexualidad? ¿Hubo algún avance en la consideración social de los gays? ¿Se conocía y se respetaba la homosexualidad de García Lorca, por ejemplo? La pregunta es introducida por Carlos, responsable del área de derechos de los homosexuales dentro de las juventudes de su partido.

En este punto, los ancianos no consiguen llegar a un acuerdo. "Lorca no lo decía, no se hablaba de esto", observa Juana. "No estaba bien visto", menea la cabeza Juan. "Sí, pero en general, la época republicana era más avanzada que hace, por ejemplo, diez años. Porque 40 años no pasan en balde", opina Alejandra.

Una pregunta de Anna sobre la reacción social al laicismo del Estado da paso a los recuerdos más negros. "La regulación del Estado laico fue vista por la Iglesia como una puñalada trapera y se convirtió en un argumento para crear opinión contra la República", narra Alejandra. Los ancianos rememoraran entonces el final del régimen, la guerra y el exilio.

La "gran estafa"

"La gran estafa de Franco fue hacer creer que la República le obligó al levantamiento. Es la hipocresía elevada a la máxima potencia. Decir que ellos se levantaron porque la Repúblicallevaba al país al comunismo es una monstruosidad. Llegar a que los represaliados, y también los no represaliados, callaran todo lo que habían vivido para que sus hijos no se expusieran delante de los vencedores. Fue un genocidio, con todas las letras. No sólo hubo muertos físicos, también fue la muerte del olvido, el olvido de lo bueno que tuvo la República".

Las palabras son de Alejandra, que conserva intacta la indignación. Pero también la generosidad:"Esta España es heredera de la República. Claro que sin esos 40 años de dictadura estaríamos mejor de lo que estamos ahora", concluye. Después, esta mujer, republicana, comunista y exiliada, recupera la apariencia de anciana normal, se deja ayudar por uno de los chicos a colocarse la chaqueta, y sale del paraninfo. Detrás quedó el estrado en el que Azaña pronunció su discurso, en el que llamó a la concordia nacional. "Estos son los de la Tercera República", observa una de las personas que habían presenciado la tertulia, mirando a los tres jóvenes.

sábado, 23 de abril de 2011

80º ANIVERSARIO DE LA PROCLAMACIÓN DE LA II REPÚBLICA




ENCUESTA DE METROSCOPIA SOBRE LA POSICIÓN DE LOS ESPAÑOLES ANTE LA REPÚBLICA

Al cumplirse el 80º aniversario de la proclamación de la Segunda República Española, el 14 de abril de 1931, la empresa Metroscopia ha realizado una encuesta pidiendo la opinión sobre lo que “usted pueda saber o recuerde haber oído sobre la misma”. Con esta consulta El País cubre el expediente del recuerdo sin más pretensiones. Pero abordar la cuestión republicana con estos ítems hoy, es producto de una ignorancia histórica sospechosa, voluntad perversa tendente a criminalizar la experiencia republicana y justificar el golpe de estado del 18 de julio de 1936. Con estas bases el general Franco legitimó la Guerra Civil como inevitable, para imponer la dictadura. Creó la cultura del antagonismo entre lo republicano y lo español.

Los responsables de confeccionar las preguntas han demostrado ignorar la historia de nuestro país, España, desde la Constitución de Cádiz de 1812, hasta la implantación de la República. El liberalismo, la monarquía absoluta, el caciquismo y la dictadura del General Primo de Rivera, con la connivencia de Alfonso XIII. Preguntar a los ciudadanos de hoy habiéndoles privado de conocer la historia de su pueblo es inmoral. Ninguna de las preguntas de la encuesta soportan el examen objetivo histórico menos exigente, pero algunas de ellas alimentan los grandes tópicos mantenidos por el franquismo y sus seguidores.

Una república del tipo de la que hay en Francia”. Es el colmo de la manipulación; ignorando que la República Francesa tiene su origen en hitos, que nada tiene que ver con el origen de la República Española: La Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano y la ejecución de los monarcas. Después surge el imperio de Napoleón con vocación republicana; contradicción evidente. Evolucionando el régimen republicano hasta llegar a la actual V República, que es presidencialista, que tampoco tiene nada en común con la constitución de 1932. ¿Por qué el encuestador ofrece el modelo francés a elegir?

Pero el cenit de todos los ítems es lo relativo a: “La Segunda República fue proclamada cuando nuestra sociedad no estaba aún preparada para un régimen democrático de este tipo”. Esta tendenciosa y sediciosa pregunta, esconde la cuartada justificativa del Alzamiento Nacional. Lejos de responder la respuesta requerida por el encuestador, se deben de formular otros tantos interrogantes provocados por su propia desidia histórica. Más de un siglo de enfrentamientos entres el liberalismo (Cortes de Cádiz) y la alianza trono-altar (monarquía absolutista): ¿El pueblo no estaba preparado para la democracia? ¿Estuvo preparado para los crímenes franquistas después del 18 de julio de 1936? ¿El pueblo español durante los tres años de guerra fratricida, se preparó mejor para la dictadura? ¿Los dirigentes franquistas (Partido Popular) están ahora preparados para condenar el franquismo? Podríamos seguir interrogando al maestro de estadísticas hasta el infinito. Si el encuestador hubiera leído la Constitución Española de 1978 y la Constitución de la República de 1932, ¿Hubiera articulado tales cuestiones? Se le puede conceder el beneficio de la duda.

Franco creó un antagonismo perverso entre la república y la monarquía, que antes de que el golpe de estado se viera contestado por el pueblo, ya había planificado el genocidio (Autos de Garzón); exterminio que duró hasta el día de su muerte. La Guerra Civil legitimó hasta el final su dictadura fascista. El déspota que gobernó tiránicamente España asumió todos los poderes y se convirtió en hacedor de reyes. La monarquía absolutista que nos instauró, pasó por el crisol del pueblo y la convirtió en una monarquía parlamentaria, ¡menos mal! Pero el antagonismo con la democracia republicana sigue latente en la cultura de sus herederos. La izquierda y los franquistas con la camisa nueva de demócratas, abrazaron la Transición. Así como los medios de comunicación. Pero entre todos ahogaron la realidad histórica y por ese motivo, un encuestador mandado por sus superiores engendra tanta ignorancia. ¡Qué fácil es manipular al pueblo cuando se le ha privado de la historia y de la verdad! De todas formas, hay que felicitar a Metroscopia por la lección de frivolidad histórica que nos ha brindado.

domingo, 17 de abril de 2011

80º ANIVERSARIO DE LA PROCLAMACIÓN DE LA REPÚBLICA

La Primera República

IAN GIBSON

Nació en febrero de 1873 –tras la abdicación de Amadeo– y murió once meses después con al asalto al Congreso de los Diputados del general Pavía. La Primera República yace hoy olvidada. Nadie habla de ella. En el excelente suplemento que este diario acaba de dedicar a la Segunda en su 80 aniversario, por ejemplo, no se la menciona una sola vez. Y, no obstante, llegó de su mano la de 1931.

Figueroa, Pi y Margall, Salmerón (“Dejó el poder por no firmar una sentencia de muerte”) y Castelar –los cuatro presidentes de aquel poder Ejecutivo–, ¿quién los recuerda hoy, quién los valora, quién repasa sus discursos? ¿Dónde está el libro –por favor, un libro ameno, no un mamotreto para especialistas– sobre la aventura que, iniciada con “La Gloriosa” de 1868, se abortó, fracasado el intento republicano, con la restauración borbónica?

Ello es injusto y es un error. La República de 1873 heredó una situación muy difícil. Abocado al fracaso Amadeo desde su llegada, por el asesinato de Juan Prim, y sin poder contar con el apoyo de casi nadie, duró dos años caóticos. El nuevo régimen inició su andadura con enorme entusiasmo, juró trabajar afanosamente por el pueblo “más sufrido, más grande y más honrado de la tierra”, y empezó la elaboración de una Constitución. Pero tenía casi todo en contra: la Iglesia, alfonsinos y carlistas, y sus propias contradicciones internas. Y sucumbió. Aunque no sin sembrar la promesa de mejores tiempos republicanos. Antonio Machado no la olvidó. Tampoco deberíamos nosotros.

PÚBLICO, 17 de abril de 2011

sábado, 16 de abril de 2011

80º ANIVERSARIO DE LA PROCLAMACIÓN DE LA II REPÚBLICA


PÚBLICO 16 DE ABRIL DE 2011

ISABELO HERREROS

Transcurridos más de 30 años del inicio de la transición a la democracia en España, es una obviedad que no ha habido voluntad política, en los sucesivos gobiernos, de asumir el legado de la Segunda República y defender su legitimidad.


En los últimos años se ha dado una escalada importante de los libelistas que, para justificar una sublevación armada, repiten sobre la Segunda República los mismos tópicos de la historiografía franquista. Una de las señas de identidad del actual revisionismo es la tesis de la ilegitimidad del régimen del 14 de abril, por haberse proclamado tras unas elecciones municipales que, según dicen, ganaron los partidos monárquicos de forma abrumadora. También se mantiene, contra viento y marea, la falacia de la bondad del monarca, Alfonso XIII, al marchar al exilio de forma pacífica, cuando lo cierto es que intentó por todos los medios ahogar la revuelta popular y que lo que ocurrió fue que ni la Guardia Civil trató de evitar lo inevitable.

En relación a las elecciones del 12 de abril de 1931, no es de recibo la tesis de la ilegitimidad por varias razones. La primera es que era la monarquía la que se había apartado de su propia legalidad al no reanudar la actividad parlamentaria en diciembre de 1923 y al dar su apoyo a una dictadura militar que, además, acabó con los viejos partidos Liberal y Conservador. Más allá de todo esto están los datos de los sufragios obtenidos por los candidatos de los distintos partidos que concurrieron. Nadie se ha molestado en ir más allá de las cifras de concejales, ni en analizar resultados en votos, muy superiores los de los republicanos frente a los monárquicos. Es un tópico muy repetido que la Conjunción Republicano-Socialista ganó las elecciones en capitales de provincia, donde no se daba la presión de los caciques, pero que en el resto, en la España rural, habían ganado los monárquicos. Lo cierto es que esta versión aparece en memorias de personajes de la época, sin embargo no se compadece con la realidad de lo que ocurrió. Si prescindimos del número de concejales ya proclamados por el famoso artículo 29, que eran un total de 29.804, y donde sí había una mayoría considerable de monárquicos, en su totalidad de poblaciones muy pequeñas, quedan aún por analizar 50.668 concejales, efectivamente electos el 12 de abril, y que, según los datos del Instituto Nacional de Estadística de 1931, tuvieron la siguiente afiliación política: republicanos (Partido Republicano Radical, Acción Republicana, Partido Republicano Radical Socialista, Esquerra Republicana de Catalunya, Derecha Liberal Republicana, Organización Republicana Autónoma y grupos autónomos), 20.428; socialistas, 3.926; comunistas, 57; monárquicos, 12.970; otros, 9.155; “no consta”, 4.132.
Esos son los datos que aún esperan un estudio de conjunto y pormenorizado con proyecciones a partir de las herramientas que la nueva
sociología electoral suministra.
Pero no sólo es cuestión de cifras y datos –que también– lo relativo a aquella explosión de alegría colectiva del 14 de abril de 1931, sino de estudios rigurosos acerca de la transformación que se produjo en nuestra sociedad.
En los últimos años han aparecido investigaciones de estudiosos del republicanismo que nos sitúan ante una visión mucho más rica, y a la Segunda República como la resultante de una larga andadura del riachuelo liberal del que hablaba Manuel Azaña, donde cristalizaron los proyectos de modernización de España, encarnados por la vigorosa influencia de la Institución Libre de Enseñanza. El republicanismo a través de sus partidos, así como la nada desdeñable aportación del movimiento obrero que, desde sus dos organizaciones mayoritarias –UGT y CNT–, con sus casas del pueblo y sus ateneos libertarios, venían realizando una importante labor de elevación de la educación cívica y la cultura de la clase obrera.
El proyecto republicano fue protagonizado en buena medida por las clases medias urbanas, que pudieron participar en la vida pública y disfrutar de la concreción de la modernidad, con el acceso, no sólo a una universidad que era de las mejores del mundo, sino también a una vida cultural sin precedentes. Por su parte, obreros y campesinos vieron plasmarse logros de justicia social, eso sí, con la obstrucción y hostilidad de las oligarquías. También accedieron a la educación y a la cultura, con la construcción de más de 11.000 escuelas en los primeros años republicanos. En un país con casi la mitad de su población analfabeta, el acceso a la educación gratuita y obligatoria –para
todos los niños– fue, para muchos desposeídos, razón más que suficiente para defender la República.
La Iglesia católica y unas oligarquías miopes conspiraron desde el primer día para acabar con el proyecto modernizador de la Segunda República por suponer, y con razón, que con la consolidación de una democracia avanzada podían perder su situación de poder y dominación.
Quien fuera la encarnación misma de la Segunda República española, Manuel Azaña, en su obra La Velada en Benicarló nos hace llegar, a través de uno de los personajes, cuál era la aspiración mas íntima de aquellos republicanos para España: “Pienso en la zona templada del espíritu, donde no se aclimatan la mística ni el fanatismo políticos, de donde está excluida toda aspiración a lo absoluto. En esta zona, donde la razón y la experiencia incuban la sabiduría, había yo asentado para mí la República”.

Isabelo Herreros es periodista. Autor de la biografía ‘Ossorio y Gallardo, un presidente entre Romanones y Azaña’



viernes, 15 de abril de 2011

80º ANIVERSARIO DE LA PROCLAMACIÓN DE LA REPÚBLICA




IU lleva al Congreso la memoria republicana

Llamazares presentó este viernes una moción en la Cámara

ELENA HERRERA Madrid 15/04/2011

millar de personas se manifestaron el jueves en Madrid por l

Izquierda Unida llevará al Congreso el debate del legado y las conmemoraciones de la II República. Su portavoz parlamentario, Gaspar Llamazares, ya había adelantado sus propuestas en una proposición registrada el pasado febrero junto a ICV que no se llegó a debatir.

Este viernes, aprovechando la interpelación realizada al Gobierno el pasado miércoles y en la que Llamazares criticó la "pasividad" del Ejecutivo en la conmemoración del 80 aniversario de la II República, el diputado de IU registró una moción en la que volvió a reclamar que el 14 de abril se declare "Día de la Memoria Histórica" y sea una jornada de fiesta estatal.

La federación pide que se celebre un acto de homenaje al legado republicano

La proposición también insta al Gobierno a "la celebración de un acto estatal de reconocimiento a la valiosa contribución de la II República al progreso y la modernidad de España", así como a la realización de "homenajes institucionales a personalidades republicanas emblemáticas".

Llamazares enmarca esta iniciativa en el hecho de que la celebración de la efeméride republicana se presenta como una "oportunidad relevante" para recuperar la "brillantez" de un periodo histórico que "representa el antecedente inmediato de la Constitución de 1978". El diputado de IU considera que la conmemoración de la llegada de la República "tiene igual justificación" que la celebración de otros aniversarios como el 23-F o los actos que desarrollan otros estados de la UE en recuerdo de los acontecimientos que posibilitaron su "avance democrático".

El texto también recoge plegarias tradicionales de las asociaciones de víctimas del franquismo. Así, pide que sea el Estado el que asuma las actividades para la "localización, exhumación e identificación de las víctimas" de la barbarie franquista. Hasta el momento son los familiares de los represaliados, a través de las subvenciones que otorga el Ministerio de la Presidencia en virtud de la Ley de la Memoria Histórica, los que se encargan de estas tareas.

Llamazares quiere "recuperar la brillantez [de la República]"

IU también solicita que se homenajee a los republicanos españoles que combatieron por la democracia en el exterior y que se anulen las sentencias emitidas contra demócratas por "motivos políticos e ideológicos" durante la Guerra Civil y el franquismo. Tales fueron los casos del poeta Miguel Hernández o el expresidente de la Generalitat de Catalunya Lluis Companys.

Otras medidas que recoge son la edición de un sello de Correos conmemorativo del 80 aniversario de la II República o la retirada del Valle de los Caídos de los restos de Franco y Primo de Rivera para que ese espacio sea "acorde con los principios democráticos".

La elaboración de un mapa de fosas y la "retirada completa" de los símbolos de exaltación franquista, propuestas que ya recoge la Ley de la Memoria, constituyen otras de las demandas que Llamazares llevó este viernes al Congreso. Precisamente sobre esa cartografía del terror se pronunció el pasado miércoles el ministro de la Presidencia tras una pregunta del portavoz de IU.

Jáuregui anunció que el Gobierno presentará en la primera semana de mayo el mapa de fosas "para que todo el mundo sepa qué hay sobre esta materia de nuestra historia".

Aclaración

La crónica publicada en la página 20 de la edición de este viernes de Público afirmaba que ni el secretario general de IU, Cayo Lara, ni el portavoz de IU en el Congreso, Gaspar Llamazares, acudieron a la marcha por la República que recorrió las calles de Madrid el pasado 14 de abril. Llamazares se encontraba en ese momento participando en el Foro Público organizado por este diario, que se celebró a la misma hora de la manifestación en Madrid, y Lara, por su parte, estaba en el homenaje a las víctimas republicanas que tuvo lugar en Sevilla.

80º ANIVERSARIO DE LA PROCLAMACIÓN DE LA II REPÚBLICA











jueves, 14 de abril de 2011

80º ANIVERSARIO DE LA PROCLAMACIÓN DE LA II REPÚBLICA

Carta dirigida al presidente del Congreso de los Diputados por varios conductos, sin haber obtenido acuse de recibo.

Hoy 14 de abril, 80 Aniversario de la República, pone más que nunca en tela de juicio, el pacto constitucional que dio paso a la transición, echando un tupido velo al golpe de estado, la guerra fratricida y la dictadura sanguinaria. El genocidio llevado a cabo por el franquismo, no se borra con la Constitución Española. Hoy quien no celebra la proclamación de la República, no es porque sea muy monárquicos o constitucionalista, el motivo es que nunca reconocerán al régimen que Franco masacró. Las derecha española enraizada en las cavernas del franquismo, lleva en sus genes la incompatibilidad de condenarlo. El mismo Rey debería hacer una acto de patriotismo y reconocer la legalidad del periodo republicano; desvinculándose del sátrapa que le propuso para ser hoy rey de los españoles. La monarquía parlamentaria y la república tienen la misma base legal, la voluntad del pueblo.



miércoles, 13 de abril de 2011

80º ANIVERSARIO DE LA PROCLAMACIÓN DE LA II REPÚBLICA






¡Salud y República!





80º ANIVERSARIO DE LA PROCLAMACIÓN DE LA REPÚBLICA

Rememorar con orgullo la República

El 14 de abril de 1931, el pueblo español, históricamente sometido al poder absoluto de las sucesivas dinastías monárquicas, se manifestó en las urnas de forma mayoritaria contra su condición de súbdito, reclamando participar con libertad en el devenir del país.
Este hecho fundamental es el que ahora rememoramos los partidarios de la República como sistema de gobierno, porque pensamos que la ciudadanía no necesita ningún tutelaje postizo para gobernarse en paz. La Segunda República pudo ser el inicio de una etapa duradera de fertilidad política y cultural, justicia social y avance en la lucha por la eliminación de los privilegios y la desigualdad de oportunidades, si las fuerzas reaccionarias del momento no se hubieran propuesto desde el primer día acabar con ella. Hoy somos muchos los que rendimos homenaje a todos los hombres y mujeres que iniciaron aquel noble e ilusionado intento de modernización de España, tan dolorosamente abortado por una banda de facinerosos.
Salud y República.
Enrique Chicote Serna
Arganda del Rey (Madrid)

domingo, 3 de abril de 2011

80º ANIVERSARIO DE LA PROCLAMACIÓN DE LA II REPÚBLICA




Por qué no

Conmemoración del 14 de abril:

Día de la república

Para mejor entender la negativa actual a reconocer y conmemorar la existencia de la II República, es preciso documentarse del proceso histórico doscientos años atrás. La lectura de las cinco constituciones de este periodo considerado, es fundamental: Constitución de Bayona 1808, otorgada por José I. Constitución de Cádiz 1812, Constitución de la I República 1873, Constitución de la II República de 1932 y la Constitución Española de 1978. No obstante para simplificar la reflexión tres son suficientes:

La Constitución liberal de 1812, donde el poder está en la Nación y el rey debe acatarla. Fernando VII la rechazó e impuso su reinado absolutista. La religión estaba presente pero el poder ya no venía de Dios, sino de la nación.

La Constitución republicana de 1932, se constituye en una república de trabajadores. Sin rey y totalmente laica.

La Constitución de 1978 es una monarquía constitucional y el Estado es aconfesional. El Rey reina pero no gobierna y el poder viene del pueblo.

Reconocimientos y conmemoraciones

  1. Estamos en plenos preparativos de los fastos para celebrar el Segundo Centenario de la Constitución de Cádiz 1812-2012. Los Reyes de España, se implican e impulsan los eventos. Pero se echa de menos que oficialmente se omita el nefasto reinado de Fernando VII. Recientemente, Bono el presidente de Las Cortes, alabó hasta la adulación el protagonismo del Rey en la España actual y sin embargo no ponderó el liberalismo y su funesto oponente regio ¿Por qué este temor a respetar el rigor histórico?

  2. La II República Española constituyó un régimen legítimo, que por muchos errores que cometiera y muy imperfecto que fuera, nadie estaba legitimado para derribarlo y establecer un exterminio. Como bien dice el historiador Luis Palacios, Franco justificó la dictadura con la guerra civil, asumió todos los poderes y se constituyó como “hacedor de reyes”. No obstante el rey Juan Carlos I, es un monarca constitucional. Su legalidad no le viene de la dictadura. ¿Por qué no se conmemora el día 14 de abril como día de la República Española?

En el primero de los casos parece como si hubiera cierta prevención en reconocer el liberalismo español, como si fuera incompatible con el reconocimiento de los aspectos desfasados de la monarquía en general y los reinados de la Casa de los Borbones en particular.

Y en el segundo caso entran los prejuicios de aquellos que aceptan la monarquía parlamentaria, pero no condenan el franquismo, y como consecuencia todo aquello que tenga que ver con la República. Asumiendo de forma implícita el pensamiento de Franco, tampoco pueden reconocer la legitimidad del periodo republicano. El Rey, mantiene idénticos prejuicios referente a su pasado con la dictadura, que aún no ha condenado, y mantiene los complejos aún no superados del antagonismo monarquía-república. Mientras no se consideren ambos periodos igual de legítimos, el fantasma de la guerra y de las dos Españas, permanecerá vivo. Basta leer las dos constituciones para apreciar que en ambas se recogen los valores republicanos y liberales. El Rey ya no está ligado ni a Dios, ni a la institución monárquica absolutista. Y el periodo de 1936 a 1975, es un periodo ilegal e ilegítimo, aunque Franco fuera Caudillo de España por la Gracia de Dios. La Constitución Española es la única que restaura la legalidad quebrantada con el golpe militar del 18 de Julio de 1936.

sábado, 2 de abril de 2011