domingo, 31 de julio de 2011

EL 20-N (y 6)


El referente del 20-N para la derecha es símbolo de continuidad. El franquismo debe perpetuarse en España. Sin embrago el 20-N para la izquierda es la diana que marca el cambio pendiente. La ruptura con el pasado franquista de España de una vez por todas. Tanto para unos como para otros, el 20 de noviembre es un hito al margen de que se tome conciencia de su simbología. Para España como país es una oportunidad de debate y confrontación. Las dos Españas. El progresismo y el conservadurismo. Lo que no entra en esta dicotomía es el perfil de Rajoy del centro moderado. El centro es donde se refugia para alcanzar la derecha, como si no supiéramos a estas alturas históricas, discernir entre los conceptos izquierda y derecha. La derecha española no le conviene reconocer, que su larga marcha tuvo su concepción el mismo 18 de Julio de 1936. Y que desde el 20 de noviembre de 1975, administran el testamento del caudillo, que lo fue por la gracia de dios. Manuel Fraga Iribarne, fue uno de los ministros que ocuparon cartera antes y después de la muerte de dictador. Hay nulas esperanzas de que los franquistas populares cambien. No les interesa. Pero a estos comicios están invitados también los seguidores del Movimiento 15-M ¡Democracia real ya! Un seísmo social que discierne entre lo formal y lo real. Converge en estas elecciones, ante la relativa tolerancia del Gobierno, algunos guiños del nuevo candidato socialista, la descalificación de la derecha y el oportunismo de la izquierda minoritaria; apuntándose al carro de la reivindicación de la reforma de la ley electoral. El 20-N, continuidad legal del franquismo y el 15-M indignados con la falta real de la democracia, contienen una simbología contundentemente opuesta. Una respuesta de la población en las urnas al margen de las reclamaciones de los indignados, sería el mismo fracaso social que hemos obtenido en el 22-M. En los municipios y comunidades, no se han asentado ninguna alternativa al tedio político. Si ahora los españoles otorgan el poder al PP o al PSOE, tal cual se han presentado hasta ahora, algo huele a podrido en nuestra sociedad. En mayo del 68, los franceses se tiraron a la calle hartos del tedio político, bajo el lema de: “La imaginación al poder”. Hoy muchos ciudadanos hemos mostrado nuestra indignación colectiva por la tiranía y la usura del dinero; arrasando toda huella de humanismo. Si el 20.N no es capaz de aglutinar la indignación para centrar los esfuerzos contra el enemigo común, está en peligro España como pueblo. Ni el PSOE que ahora conocemos y mucho menos el PP, serán capaces de iniciar una mínima esperanza de cambio de política en Europa. ¡Abajo el pensamiento único! ¡Adelante las alternativas y los planes políticos! tantos como letras tenga el abecedario: A, B, C… El 15-M debe dar en el 20-N una lección a España y Europa, si los españoles no nos dejamos engañar. El 15-M, no solamente ha desafiados a los poderes del Estado, exigiendo más justicia y democracia, sino que ha condenado al ostracismo a todos los medios de comunicación. Han enmudecido porque no les han permitido que manipulen la información. El movimiento ha nacido y sigue su desarrollo creando su propio ágora. Cuando han tenido que comunicarse han sido directos, sin que los periodistas mediaticen bajo sus tendencias ideológicas y grupos de presión, la información veraz y completa. La primera victoria del 15-M ha sido demostrar que los medios de comunicación no prestan ningún bien a la sociedad del siglo XXI. Toman parte de las mismas aves carroñeras que están al servicio de la usura, la especulación y la explotación del trabajador. Estaremos ciegos los españoles si prestamos atención al 20-N, más que al 15-M.

jueves, 28 de julio de 2011

COSTES DE LA TRANSICIÓN INMODÉLICA



Es vergonzoso que el presidente de las Cortes no condenara el golpe militar de 1936

Existe una conexión entre la falta de corrección de la historia española y la del déficit social.


Artículo completo de Vicenç NAVARRO:



miércoles, 20 de julio de 2011

LA AMBIGÜEDAD CÓMPLICE DEL SEÑOR BONO


La postura adoptada por Bono a los 75 años del golpe militar, agita la indignación de los demócratas, más aún, si además somos víctimas del franquismo. La estrategia del Presidente del Congreso de los Diputados; leyendo unas líneas del discurso de Azaña para eludir la condena del genocidio planificado del 17 de julio de 1936, le retira la representación de la soberanía nacional. El señor Bono intenta pero no lo consigue, guardar un difícil equilibrio entre su conciencia religiosa y su compromiso político. Pero su ambigüedad es muy fácil de descubrir y muy difícil de mantener. El Presidente de Las Cortes es uno de los convencidos de que con la Transición y la Constitución de 1978 se logró la reconciliación entre los españoles. Craso error. Los crimines del franquismo quedaron impunes. Como demócrata y como español es mi deseo descubrir las intenciones que se esconden detrás de la máscara que se puso del ilustre estadista, Manuel Azaña. El señor Bono no desea condenar el golpe de estado del 18 de julio de 1936, por tres motivos: 1º No quiere desairar al Rey. El poder omnímodo de Franco se adjudico también el de hacedor de reyes. Aunque su legitimación se la otorga el pueblo en la Constitución, Don Juan Carlos I tiene sus raíces en la dictadura. Pero sin salir del entorno real, la Historia no olvida que Don Juan, padre del Rey, prestó su adhesión incondicional al golpe franquista: fascista y antirrepublicano, e incluso quiso implicarse directamente en la guerra fratricida. Bono da a entender con su postura, que esta monarquía parlamentaria no pueda defender y reconocer a una república, igualmente legítima. 2º El señor Bono milita en la izquierda pero referente a la Memoria Histórica se ha homologado con el talante tímido y nada resolutivo del socialismo español, sin provocar a la derecha (PP) y respetando a la Justicia que masacra al juez Garzón, por defender judicialmente lo que el PSOE debiera defender en el Parlamento, y en 3º lugar, es el gran dilema que tiene el señor Bono con la Iglesia. Una condena del Congreso de los Diputados, impulsada por su presidente, la Iglesia Católica española saldría muy mal parada. Porque fue arte y parte en la planificación del exterminio, de la guerra civil y de la dictadura. Este pontífice de las artes políticas y diplomáticas, ha defraudado a los demócratas y se ha homologado con las derechas, que tradicionalmente son negacionistas del franquismo. Me gustaría que el señor Bono desautorizara mis palabras y me demostrara que miento. Aunque no sería la primera vez que el ínclito parlamentario no contesta a cuestiones comprometidas.


domingo, 17 de julio de 2011

SEIS RELATOS ESCALOFRIANTES


"Las monjas se pusieron locas de contentas" Francisco Rodríguez
"Fui a comprar 'La Hora' para ver qué estaba pasando" Gervasio Puerta
"En el mercado se preguntaba qué era un falangista" Manuel López
"Mi padre tuvo que esconderse en el monte" Esperanza Martínez
"Colocaron los cañones apuntando hacia la ciudad" Alejandra Soler
"Aquel día el fascismo demostró que era siniestro" Marcos Ana






18 DE JULIO Y CONSEJOS DE GUERRA


PÚBLICO, domingo 17 de julio de 2011




jueves, 7 de julio de 2011

¿FRANQUISMO O FASCISMO?



PÚBLICO 07 julio de 2011


Vicenç Navarro

Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas de la Universitat Pompeu Fabra

Ilustración por Mikel Jaso

Durante mi largo exilio viví en Suecia, en Gran Bretaña y en Estados Unidos. Y en ninguno de estos países el régimen dictatorial existente en España durante el periodo 1939-1978 se conocía como “la dictadura franquista”, sino como “la dictadura fascista”, dirigida por el general Franco. De la misma manera que no se hablaba en tales países de hitlerismo, para definir el régimen nazi que existió en Alemania, o de mussolinismo, para definir el régimen fascista que existió en Italia, tampoco se utilizaba el término franquismo para
definir el régimen dictatorial que existió en España en aquel periodo.

¿Franquismo o fascismo? Artículo completo

lunes, 4 de julio de 2011

CENTRO DE INVESTIGACIÓN Y ESTUDIOS REPUBLICANOS




CENTRO DE INVESTIGACIÓN Y ESTUDIOS REPUBLICANOS






"La República es la cosa del pueblo; y el pueblo no es el conjunto de todos los hombres reunidos de cualquier modo, sino reunidos por un acuerdo común respecto al derecho y asociados por causa de utilidad"

Cicerón, República, I, 25