QUEIPO DE LLANO




Como director del Blog LA REPÚBLICA ESPAÑOLA, es un honor para mí albergar en una de sus páginas, uno de los capítulos más negros del genocidio del general Francisco Franco. Es verdad que se adhirieron a su criminal causa, el ejército sedicioso, los caciques, el capital, los obispos, la burguesía y como no podía ser de otro modo, la monarquía derrocada por la República y toda su corte de golfos aduladores. Todos ellos han sido y son cómplices del enfrentamiento fratricida que dura hasta nuestros días. 
Ignacio Escolar es un periodista de la nueva hornada que toman distancia de la Transición, de los Voceros del Régimen del 78 y los Boceras del Reino, sin olvidar las Musas del Partido Popular. Sin excepción impostores del periodismo.

Pedro Taracena Gil
Periodista



Igancio Escolar

HEMEROTECA

02/05/2016
¿Quién era Queipo de Llano?
El general golpista fue un "criminal de guerra" responsable de la "matanza" de miles de personas, según historiadores y expertos en la materia
Para sus descendientes, el militar sublevado "salvó a Sevilla" de "caer bajo el dominio rojo" y se convirtió en un benefactor obsesionado con atender a la "infancia desvalida"
02/05/2016 - 22:53h

 
El historiador Paul Preston dedica al 'terror de Queipo' un capítulo de 'El holocausto español'. J.M.B.
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¿Quién era Queipo? El militar golpista Gonzalo Queipo de Llano es un personaje controvertido. ¿Criminal de guerra o salvador de Sevilla? ¿Benefactor de la "infancia desvalida" o cruel creador de huérfanos? Nunca fue juzgado por la comisión de supuestos delitos contra la humanidad. Pero sí recibe, todavía, numerosos homenajes públicos en calles, iglesias y hasta en el nombre de un poblado.
"Salvó a Sevilla", dice su nieto Gonzalo García Queipo de Llano en declaraciones exclusivas aeldiario.es Andalucía. El hijo del exgeneral, Gonzalo Queipo de Llano Martí, sería más explícito en una carta al director publicada por El País en 1976: había preservado a la ciudad "de caer bajo el dominio rojo". Fue un "criminal de guerra", a juicio de numerosos historiadores y expertos. El máximo responsable de la "matanza" ejecutada en el territorio bajo su mando, unas 14.000 personas solo en Sevilla.
El general sublevado comandó con mano de hierro (y mucha sangre) la rápida victoria franquista en el suroeste peninsular. A juicio de Francisco Franco, y tras el triunfo fascista en la guerra civil, su actuación resultó merecedora de una importante condecoración: la Laureada de San Fernando. El propio dictador creó el título de marqués de Queipo de Llano el 1 de abril de 1950,  marquesado que renovaría el exministro Alberto Ruiz Gallardón en el año 2012 a favor de su nieto, Gonzalo Queipo de Llano Mencos.
No quedan ahí los honores y homenajes vigentes. Enterrado en la basílica sevillana de La Macarena, una imagen religiosa ha vestido durante años su fajín de general (retirado oficialmente para su reparación). Dos cofradías llevan el nombre del militar y su esposa: San Gonzalo y Santa Genoveva. Calles y plazas homónimas salpican pueblos de toda España y el nomenclátor tiene rúbrica en el poblado Queipo de Llano (La Puebla del Río, Sevilla), hoy deshabitado.
Criminal de guerra como "aseveración histórica"
Gonzalo Queipo de Llano y Sierra (Tordesillas, 5 de febrero de 1875 – Sevilla, 9 de marzo de 1951), de formación militar, participó en todas las conspiraciones del siglo XX español. A favor y contra el dictador Miguel Primo de Rivera, e igual en el caso de la monarquía de Alfonso XIII, acompañó a los generales Emilio Mola, José Sanjurjo y Franco en la ejecución de la trama rebelde contra el Gobierno de la Segunda República que propició con su fracaso la guerra civil.
"Queipo fue uno de los mayores criminales de guerra al servicio del golpe", asevera el historiador Francisco Espinosa Maestre. "Queipo es, sin lugar a dudas, el gran responsable de la matanza que se llevó a cabo en Sevilla y en el territorio bajo su mando. Calificarlo de criminal de guerra es una aseveración histórica del máximo rigor, no un adjetivo", resume el investigador José María García Márquez.


 Fotomontaje con la portada de un boletín de la Fundación Nacional Francisco Franco y la tumba de Queipo de Llano en La Macarena. J.M.B.
Las cifras que evidencian la  orgía de muerte de los rebeldes marcan 12.854 asesinados como "casos documentados de víctimas", según García Márquez, autor de Las víctimas de la represión militar en la provincia de Sevilla (1936-1963). A estos datos el investigador suma 268 ejecutados de otras provincias y 862 muertos en prisión, "la mayoría de ellos en las semanas siguientes al golpe militar", precisa.
El hispanista Paul Preston titula el capítulo 5 de su libro El holocausto español con un explícito 'El terror de Queipo: las purgas de Andalucía'. Golpes de suerte rodearon una sublevación que buscaba la "máxima violencia" como garantía de éxito, relata Preston. Los conspiradores peninsulares contaron pronto con una avanzadilla mortal: las tropas africanistas y mercenarias. Cádiz, Huelva y Sevilla serían arrasadas con la "aniquilación de izquierdistas" como máxima para las fuerzas rebeldes del sur al mando de Gonzalo Queipo de Llano.
Ante un tribunal hubiera sido juzgado por "miles de asesinatos ocurridos en su territorio", dice Espinosa Maestre, que estudió su figura en obras como La justicia de Queipo. Violencia y terror fascistas en Sevilla, Huelva, Cádiz, Córdoba, Málaga y Badajoz y en La columna de la muerte: el avance del ejército franquista de Sevilla a Badajoz. "Queipo no era general sino exgeneral", recuerda García Márquez. "El mismo 18 de julio de 1936 fue separado de sus funciones y tres días después expulsado del ejército junto a Franco, Fanjul, Saliquet, Poded y Cabanellas", explica.
Intervenciones de "terror" en la radio
"Se les perseguirá como a fieras, hasta hacerlos desaparecer a todos", decía Queipo en arengas radiofónicas en las que animaba al exterminio del rival ideológico. "Nuestros valientes legionarios y regulares han demostrado a los rojos cobardes lo que significa ser hombres de verdad. Y de paso también a sus mujeres", exaltaba ante los micrófonos de Unión Radio Sevilla (emisora de laCadena SER).
Continuaba Queipo de Llano, año 1936: "Esto está totalmente justificado porque estas comunistas y anarquistas predican el amor libre. Ahora por lo menos sabrán lo que son hombres y no milicianos maricones. No se van a librar por mucho que berreen y pataleen". Llevó así "el terror" a los pueblos "y la esperanza a la extrema derecha", relata Francisco Espinosa. "Las intervenciones de Queipo en la radio constituyen un claro ejemplo de la sevicia con que siempre trató a sus adversarios", concluye García Márquez.

 
José María Pemán, en pleno discurso ante Queipo y Ramón de Carranza, entre otros. FRANCISCO ESPINOSA
"Los bandos de guerra que firmó decían lo mismo" por lo que no representaban "amenazas" sino "órdenes específicas cursadas a los comandantes militares de cada pueblo ocupado". Hasta dejar el suroeste de España sembrado de fosas comunes. "Si en algo se distinguió fue en su vesania represora", dice el autor del victimario provincial más completo de la represión franquista.
"Dadle café, mucho café" dijo Queipo sobre el  poeta Federico García Lorca según el hispanista Ian Gibson ( El asesinato de García Lorca). Café, palabra clave resuelta ante el pelotón de fusilamiento. El historiador británico Antony Beevor (The battle for Spain: the spanish civil war 1936-1939) alude el episodio y la frase como abreviatura de 'Camaradas: Arriba Falange Española'.
Tras la guerra civil y "salvar a Sevilla" de "caer bajo el dominio rojo", recibió un regalo en forma de "suscripción" popular. Una cuantiosa suma de dinero que dio para comprar el cortijo de Gambogaz y luego tierras de arrozal, las mismas fincas hoy en litigio con los colonos arrendatarios.
El hijo del militar, Gonzalo Queipo de Llano y Martí, negaba la implicación en el asesinato de Lorca. Y otras fuentes, caso del especialista en historia militar del siglo XX, Jorge Fernández-Coppel, revisionista de las memorias autógrafas del exgeneral. El periodista Nicolás Salas describe en Quién fue Gonzalo Queipo de Llano y Sierra a un "republicano" conservador y liberal que hizo una "labor social impresionante", como la construcción de casas o la siembra de arroz en la marisma.
Una de sus nietas, Ana Quevedo Queipo de Llano, escribía una hagiografía familiar ( Queipo de Llano: gloria e infortunio de un general) en la que reivindica "sus valores humanos más allá de las controversias históricas". Es un benefactor que creó la Fundación ProInfancia homónima como "obsesión" por atender "a la infancia desvalida", dicen sus descendientes actuales más directos.

"Es lo más duro que he visto": la fosa de Puerto Real como ejemplo del terror franquista
El trabajo arqueológico en la fosa común del cementerio de San Roque de Puerto Real, la mayor fosa exhumada en Cádiz, recupera más de un centenar de víctimas del franquismo
Los restos óseos hallados presentan abundantes evidencias de muerte violenta y de la comisión de crímenes de lesa humanidad que han causado el asombro de arqueólogos veteranos
Juan Miguel Baquero - Puerto Real (Cádiz)
23/01/2016 - 19:44h


Trabajo arqueológico en la fosa común de Puerto Real (Cádiz). JUAN MIGUEL BAQUERO
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MEMORIA HISTÓRICA

"Es lo más duro que he visto", dice un miembro del equipo arqueológico que participa en la exhumación de víctimas del franquismo en el cementerio de Puerto Real (Cádiz). Con un centenar de personas localizadas, y lo que queda, es la mayor fosa común abierta hasta ahora en la provincia gaditana.
La dureza de las imágenes no llega tan solo por el número de asesinados que yacen en la sepultura. Las abundantes evidencias de muerte violenta muestran ensañamiento de los golpistas en el momento previo a las ejecuciones. Muertos a balazos en la tapia, tirados junto a la vía del tren para servir de escarmiento, arrojados a la fosa, cadáveres cubiertos en cal viva para facilitar la descomposición.
Casi 80 años después de los asesinatos, los restos óseos muestran que hubo tortura, fracturas peri mortem... episodios infernales. Oculta, en una montonera de huesos, la tumba colectiva se reivindica como prueba de los crímenes de lesa humanidad cometidos por el franquismo. No hubo guerra en Puerto Real, pero sí una carnicería que acabó con cientos de vidas en el pueblo y otros como San Fernando, El Puerto de Santa María, Cádiz o Chiclana de la Frontera.
El trabajo en el camposanto aborda una segunda fase que arrancó en diciembre. La primera, en 2014, recuperó a 35 víctimas. En la actualidad hay  100 cuerpos localizados. Y queda una tercera intervención, en la misma fosa, a lo largo de este mismo año. Una exhumación de la dirección general de Memoria Democrática de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, promovida por la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Puerto Real, y en la que participan la Diputación de Cádiz y el Ayuntamiento puertorrealeño.
"Un día le dijeron a mi madre que no volviera más, que no hacía falta"
"En esta fosa están mis tres tíos, hermanos de mi madre


Los restos óseos evidencian la comisión de crímenes de lesa humanidad. JUAN MIGUEL BAQUERO
Enrique Fernández Infante busca a su abuelo, Andrés. Quizás esté entre los restos que aparecen en una fosa que acoge como destino final a ejecutados de diferentes poblaciones de la Bahía de Cádiz. "Mi madre vio cómo lo detuvieron y lo subieron, junto con otras dos personas, en un camión salinero. Siempre dijo que lo llevaron al cementerio de Puerto Real". Andrés Infante era maestro en la escuela de aprendices.
"Mi padre se ganaba la vida con el periodismo, tenía una librería… lo que hicieron con él fue un asesinato puro y duro", relata Elena Fernández Muñoz, hija de José María Fernández Gómez, alcalde de Puerto Real. "Fue detenido sin orden en su despacho, trasladado al penal de El Puerto donde permaneció un mes, y un día le dijeron a mi madre que no volviera más, que no hacía falta. Tenía 33 años".
Cádiz, modelo de colaboración institucional
La provincia gaditana es un ejemplo del "principio de colaboración" que señala el director general de Memoria Democrática de la Junta, Javier Giráldez. La exhumación de fosas como "importante" labor "que estamos haciendo entre todos pero falta un elemento fundamental que es el Gobierno del Estado, que hace cuatro años no aporta ni un solo recurso y es una pena", subraya.
La Diputación de Cádiz, por su parte, ha restablecido el servicio de Memoria Histórica coordinado por Carlos Perales e inactivo en el mandato 2011-2015 por decisión del anterior equipo de Gobierno de la Corporación Provincial, en manos del PP. La colaboración del ente en el estudio antropológico de los restos hallados "traslada" el "compromiso real con todas las víctimas y familiares", en palabras de la diputada Elena Anaya.
En la exhumación de la fosa común del cementerio de Puerto Real "encontramos todas las evidencias de lo que a todas luces son crímenes de lesa humanidad", dice el arqueólogo Jesús Román
El Ayuntamiento de Puerto Real, por su parte, aporta personal y maquinaria municipal necesaria en la tarea arqueológica. "Con sus manos –el equipo técnico– están desenterrando cadáveres, cuerpos, y también la verdad, la justicia, el reencuentro con sus seres queridos", manifiesta el concejal Juan Antonio Pontones.
De los ejecutados que aparecen en la excavación de la fosa común, "el 90 por ciento de ellos tienen episodios violentos, huesos rotos antes y durante la hora de la muerte", detalla el presidente de la ARMH puertorrealeña, Francisco Aragón. Para la asociación "y los familiares", dice, el trabajo exhumatorio supone "culminar unos objetivos que nos propusimos desde el año 2003".
La mayor sepultura ilegal abierta en Cádiz, en espera de intervenir en otras como la de Jerez de la Frontera o la propia capital gaditana, como ejemplo de la suma del empuje de la sociedad civil y la colaboración institucional. Con el Gobierno de la Nación mirando hacia otro lado. "Estas personas, las víctimas, son de todos", traza Javier Giráldez.
"Ya el año pasado, en la intervención anterior, recuperamos 35 cuerpos", según el arqueólogo Jesús Román, director de una exhumación que cuenta con los antropólogos Juan Manuel Guijo y Juan Carlos Pecero. En aquel momento, otras tres víctimas quedaron "perfiladas", como indicio de la continuación de la fosa. A la tercera fase se llegará con más de 100 individuos localizados y la cifra final será una incógnita hasta el último momento. Lo que está claro, precisa Román, "es que encontramos todas las evidencias de lo que a todas luces son crímenes de lesa humanidad".

23/01/2016 - 19:44h
Los obispos de Madrid y Sevilla, denunciados por las tumbas en templos de Franco, Queipo y Primo de Rivera
La denuncia penal interpuesta por un abogado experto en derechos humanos contra la iglesia católica pide la "salida" de los enterramientos de militares golpistas del Valle de los Caídos (Madrid) y de la basílica de La Macarena (Sevilla).
A los prelados se les acusa de delitos "contra la independencia del Estado" y las sepulturas de estos dirigentes fascistas son consideradas contrarias "al derecho constitucional canónico".
Otros 13 obispados y arzobispados como los de Madrid, Sevilla, Valencia, Córdoba, Segovia, Almería, Badajoz, Oviedo o Zaragoza, también han sido denunciados exigiendo la retirada de simbología franquista.
13/04/2015 - 20:52h

MEMORIA


Francisco Franco debe salir del Valle de los Caídos. José Antonio Primo de Rivera, igual. Y Gonzalo Queipo de Llano, de la basílica de La Macarena, en Sevilla. Eso exige la denuncia penal presentada contra 15 obispos españoles por el abogado Eduardo Ranz, experto en derechos humanos. Considera "intolerable" que, tras décadas de democracia, militares golpistas "estén metidos en iglesias". Es, dice, "un delito contra la independencia del Estado".
La acusación, por vía judicial, va dirigida contra los obispados o arzobispados de Madrid, Sevilla, Córdoba, Valencia, Segovia, Almería, Badajoz, Cuenca, Cartagena, Oviedo, Mérida-Badajoz, Coria-Cáceres, Orihuela-Alicante, Sigüenza-Guadalajara y Zaragoza. Exige "la salida de los cuerpos de Queipo de Llano, de Franco y de José Antonio, por ser un enterramiento "contrario al derecho constitucional canónico", según los escritos de alegaciones presentados.
También se reclama la retirada de simbología franquista de los templos. En todos los casos las denuncias, a las que ha tenido acceso eldiario.es, son presentadas (el 14 de abril) en los juzgados de instrucción correspondientes, apunta el letrado, promotor de la iniciativa e impulsor de otras  contra ayuntamientos que incumplen la ley de Memoria Histórica o de la querella contra el portavoz del PP por acusar a las víctimas del franquismo de acordarse de sus familiares ejecutados para buscar subvenciones.
"Ofensa" a la democracia
A los obispos o arzobispos se les acusa de un delito contra la independencia del Estado del artículo 589 del Código Penal al entender que prelados dependen de las instrucciones del Vaticano, un Estado independiente, y que no cumplen por tanto con la legislación española. Una violación legal castigada "con pena de prisión de uno a tres años". "Es intolerable que tras más de tres décadas de democracia, el dictador y golpista Franco y el golpista Queipo estén metidos en iglesias", refiere. Estas sepulturas suponen "una ofensa absolutamente intolerable para cualquier demócrata", sostiene.
"Todo ello en manifiesto incumplimiento de la comúnmente denominada Ley de Memoria Histórica y del canon 1242 del Código de Derecho Canónico, que establece textualmente 'No deben enterrarse cadáveres en las iglesias, a no ser que se trate del Romano Pontífice o de sepultar en su propia iglesia a los Cardenales o a los Obispos diocesanos, incluso eméritos", explica.
La polémica sobre los enterramientos de estos militares es añeja. Y la laxitud de la oligarquía eclesiástica en torno al posible incumplimiento legal o al respeto de los derechos humanos. "Nadie con valores democráticos –extiende Ranz– puede defender o entender esta mezcla entre Estado e iglesia" que se produce en el Valle de los Caídos o en la sevillana basílica de La Macarena, por caso. "Cuando se saquen los cuerpos y se retire la simbología se obtendrá reparación y, por tanto, se cerrarán heridas", concluye el abogado.

Fosas del franquismo en Andalucía: cartografía inacabada de una tragedia
Desde que en 2010 se publicó la representación cartográfica de los crímenes del franquismo no se han incluido nuevos datos
Gobierno andaluz y grupos de Memoria Histórica coinciden en que hay más enterramientos clandestinos.
La Junta anuncia un nuevo proyecto para 2014 y asociaciones memorialistas trabajan en planos alternativos.
Andalucía es la comunidad autónoma con mayor número de represaliados durante la guerra y el franquismo.
08/09/2013 - 01:56h


Visualización de las fosas comunes de la guerra civil en Andalucía, generadas por el proyecto "Vidas contadas
Andalucía, sembrada de puntos rojos. Ese es el reflejo cartográfico de una tragedia: unos 60.000 asesinados que yacen aún en, como mínimo, 614 sepulturas ilegales según el Mapa de fosas de las víctimas de la Guerra Civil y la posquerra en Andalucía. Un documento clave en la reparación social de las víctimas y la lucha contra el olvido que, sin embargo, no se actualiza desde que fue publicado por la Administración autonómica en el año 2010.



El mapeado corrió a cargo de cuatro asociaciones memorialistas –encargadas de una investigación que se basó por necesidad en la historia oral debido a la escasez de fuentes documentales– con el aval de nueve universidades públicas y la financiación de la Junta de Andalucía. La señalización de los crímenes ofrece un plano del horror volcado hacia la zona occidental de la región, con 350 enterramientos en Sevilla (130), Huelva (120) y Cádiz (100). Ahí comenzó a triunfar el golpe militar fascista.
Hay menos tumbas localizadas en el subsuelo de Granada (87), Málaga (76), Córdoba (69), Jaén (24) y Almería (9). El 80 por ciento datan de 1936, con el oriente andaluz aún bajo control republicano. La estabilización del frente de guerra en la línea entre la localidad cordobesa de Peñarroya-Pueblo Nuevo y la granadina de Motril marcó la diferencia. Pero, ¿hay más restos óseos que los recopilados hace sólo unos años?
Andalucía, la comunidad con más fosas y más asesinados
Tanto el Gobierno andaluz como los grupos memorialistas tienen claro que sí. "No hay ninguna otra comunidad española que tenga el mismo número de fosas" o, sobre todo, el "volumen de represaliados", declara el director general de Memoria Democrática de la Junta de Andalucía, Luis Naranjo. La elaboración de un mapa "fiable" resulta "clave y fundamental" para que la sociedad conozca el "genocidio franquista" del que estos sepulcros "son pruebas irrefutables". Entiende arriesgado, no obstante, "aventurar un número de las que aún quedan por localizar y delimitar".
"La matanza fundacional en la que se basó el fascismo español dejó el territorio andaluz sembrado de fosas comunes", relata Paqui Maqueda, de la Asociación Andaluza Memoria Histórica y Justicia (AMHyJA), entidad que elaboró el mapa desde 2005 junto a la Asociación Guerra y Exilio, la Asociación Granadina para la Recuperación de la Memoria Histórica y el Foro Ciudadano para la Recuperación de la Memoria Histórica de Andalucía. "La Junta debe asumir de oficio" un mapeo "de gran magnitud y responsabilidad" que Maqueda.  Ahora "un instrumento de poca utilidad".
Para Cecilio Gordillo, del Grupo de Trabajo Recuperando la Memoria de la Historia Social de Andalucía (RMHSA) de CGT –que promueve junto a AMHyJA la página www.todoslosnombres.org–, esta cartografía fue "una propuesta hecha desde la sociedad civil que en manos de las administraciones se quedó anticuada antes de salir a la luz pública". Está demostrado que existen, puntualiza, "bastantes más fosas de asesinados por los golpistas" que las recogidas en un documento que significa "la denuncia pública de los horrores que cometieron".
Un nuevo mapa digital para 2014
Entonces, ¿por qué ha quedado inalterado desde que se publicó la página web y un cd interactivo? Para Naranjo, la dificultad estriba en las "limitaciones presupuestarias" y en la complejidad con que se formularon los mecanismos de modificación y actualización. Aún así, avanza para 2014 "un proyecto de elaboración de un mapa digital con varias capas de información" que incluirá "nuevas fosas" –además de los Lugares y Senderos de Memoria catalogados de manera oficial–.
Este "mayor dinamismo y capacidad interactiva" mejorará el "acceso" al "listado y representación cartográfica" digitalizada y a la "recogida de información". Cumple la Junta así con "una prioridad" que el director general entiende como "deber público del Estado democrático" que se suma a la "indagación, localización, realización de catas, exhumación e identificación de los asesinados y desaparecidos".
La necesidad de "socializar" un documento "básico"
Por su parte, desde Todoslosnombres se detalla una "iniciativa propia" de actualización del mapa andaluz con las aportaciones recibidas en los últimos años para "socializar" un documento "básico". Este grupo ya publicó los trabajos que realizó –zona occidental– y se plantea ahora actuar por sus propios medios después de que la Administración autonómica no atienda, aseguran, sus "propuestas" de revisión.
"¿Alguien lleva la cuenta de las fosas abiertas en Andalucía? ¿Dónde está depositada la información emanada de los procesos de exhumación?", susceptible de inclusión en este instrumento, se preguntan. La localización de las sepulturas es el primer paso para que se repare el "incalculable terror y dolor que emanan de estos lugares de memoria". Será "necesaria", aseveran, la implicación de las instituciones "pero también de historiadores, investigadores, cronistas locales, asociaciones y entidades memorialistas", para hacer del mapa de fosas un "documento vivo" que elimine "la falta de transparencia y el oscurantismo" en torno a los crímenes del franquismo.

08/09/2013 - 01:56h
En doce años solo se han abierto 332 de las más de 2.000 fosas comunes que hay en España
Entre 2000 y 2012 se han desenterrado solo 332 fosas comunes, con restos de 6.300 desaparecidos tras las ejecuciones de la guerra y la dictadura
El Gobierno cifra en 2.000 los enterramientos en el país y la ARMH estima que podrían ser el doble pero nunca se hizo "un estudio serio"
La reciente exhumación en Alcalá del Valle (Cádiz) ha permitido recuperar el cuerpo de Remedios (43 años), su hijo y la novia de éste, embarazada de 7 meses
10/08/2015 - 21:14h


Fosa común exhumada en El Baldío, Alcalá del Valle (Cádiz). / ARMH
Un pendiente, un anillo, botas raídas por el tiempo. Proyectiles, huesos fracturados. Una ejecución múltiple. La fosa exhumada en El Baldío, una finca privada de Alcalá del Valle (Cádiz), deja al descubierto el terror fundacional del franquismo. Y una clave que salpica desde la primera guerra que provocó (y ganó) el fascismo en el mundo: España está sembrada con cientos de fosas sin abrir en las que reposan miles de víctimas.
El  mapa de fosas del Gobierno de España cifra en 2.000 las sepulturas ilegales tras las ejecuciones en la Guerra Civil y la dictadura. Es el cálculo más optimista. Según la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) el número puede alcanzar el doble. Como recuento global de intervenciones, solo aparece el de la Sociedad de Ciencias Aranzadi: 332 (del año 2000 a finales de 2012) con restos óseos recuperados de unos 6.300 desaparecidos que incluyen los 2.840 del cementerio de Málaga.
A ese ritmo –la media no llega a 30 fosas al año–, la  sociedad española cerraría la cicatriz en décadas. La impresión de trabajo incesante sobre la tierra, de existir, no es más que un efecto. Un leve goteo que mantienen asociaciones de derechos humanos y familiares de desaparecidos forzados frente al abandono institucional a las víctimas del golpismo, a las más de 100.000 personas que yacen en cunetas.



Uno de los cuerpos enterrados en la fosa gaditana. / ARMH
España, solo superada por Camboya
La cifra coloca al país en segundo lugar de un macabro escalafón mundial que lidera Camboya con 1,5 millones de ejecuciones entre 1975 y 1979 a manos de los Jemeres Rojos del dictador Pol Pot. Pero "no hay un estudio serio sobre el número de fosas que hay en España", refiere el vicepresidente de la ARMH, Marco González. Varias comunidades autónomas han trabajado en su propia cartografía de la ignominia, "pero no están todas". El caso de El Baldío ni siquiera constaba en el mapa oficial andaluz.
Sirve de ejemplo la exhumación en la hacienda gaditana por la suma de voluntades que evidencia la desidia institucional. El trabajo arqueológico es posible por la intervención de la ARMH y la financiación aportada por el  sindicato noruego de electricistas Eloigt y la  Asociación de los Archivos de la Brigada Lincoln (ALBA) de Nueva York. Los propietarios del terreno facilitan la exhumación.



Proyectiles y restos óseos en El Baldío. / ARMH
Una joven testigo de la tragedia de El Baldío
El verano de 1936 se desgasta ahíto de sangre. En un cortijo de la serranía nororiental de Cádiz la vida transcurre. Cristobalina Rojas tiene 15 años. Trabaja en El Baldío, en mitad de una paz de mentira que estalla en pedazos el 18 de septiembre de 1936.
Ese día varias personas secuestran a dos trabajadores de El Baldío: Remedios Partida Morilla (43 años) y su hijo José Rodríguez Partida (20). También la novia de éste, Rosa –se desconoce su identidad completa–, que sube a menudo a la sierra. Está embarazada de siete meses. El grupo se detiene a la altura de la carretera de la finca. Unos disparos cicatrizan en la memoria de Cristobalina.
En el año 2012, la ARMH trabaja en la localización de la fosa donde yacen Remedios, Rosa y José. Difícil acotar la sepultura en campo abierto. Hasta que aparece un testimonio clave, definitivo: el de Cristobalina Rojas, aquella joven testigo.


Un anillo, en la mano de una de las víctimas. / ARMH
La fosa aparece "rápido, a un palmo de profundidad, casi en superficie", cuenta a eldiario.es el arqueólogo del proyecto de exhumación, René Pacheco. "En el vientre de una de las dos mujeres hay restos de cartílagos fosilizados que podrían pertenecer a un feto. Es el mismo esqueleto en el que aparecen una peineta, un peine y un anillo".
El estudio forense determinará si Rosa fue ejecutada en avanzado estado de gestación. La tierra, además, deparó un encuentro inesperado. Un cuarto cuerpo. "No sabemos de quién, aunque los testimonios orales apuntan a un ATS (enfermero) que estaba en el cortijo y del que no sabemos su nombre", apunta. Con ayuda de la antropología, la asociación espera "cerrar el círculo sobre esta persona".
"Asesinados con armas de fuego"
Los esqueletos aparecen "bien conservados y con evidencias clarísimas de la causa de la muerte, con orificios y balas asociadas a la escena histórica del asesinato", relata el arqueólogo. Está claro, concluye, "que fueron asesinados con armas de fuego". Con estas pruebas, la ARMH ha interpuesto denuncia ante el cuartel de la Guardia Civil de Alcalá del Valle. "Como siempre que aparecen restos humanos con signos de violencia", subraya Marco González.


"Clase de historia" a pie de fosa por el arqueólogo René Pacheco. / ARMH
En El Baldío aparece "la policía judicial y forense. No sabemos qué hará el juzgado, pero en el 90% de los casos suelen llegar como sobreseídos". Los restos óseos han sido trasladados al laboratorio que la ARMH tiene en Ponferrada (León) para practicar un estudio antropológico. El resultado será cotejado con muestras de ADN tomadas a familiares.
"Todo esto", denuncia la asociación memorialista, "es un trabajo de la sociedad civil y muchos voluntarios". Y deben ser, dicen, "las administraciones quienes se hagan cargo". Casi ocho décadas después del alzamiento golpista, España desoye el  mandato de Naciones Unidas de derogar la ley de Amnistía e investigar los crímenes del franquismo. Tampoco atiende el requerimiento, a un océano de distancia, de la denominada Querella Argentina.

10/08/2015 - 21:14h
Homenaje a mujeres represaliadas ante la tumba de Queipo de Llano
El general franquista está enterrado con honores en la basílica de La Macarena, en Sevilla.
Vestidas de riguroso luto, un grupo entró tímidamente y en silencio sepulcral en la iglesia depositando sobre la tumba de Queipo una corona de flores blanca con un lazo rosa en el que se podía leer 'Las mujeres no olvidamos. 1936-2013'.
Colectivos feministas recuerdan sus discursos en los que animaba y justificaba la violación de mujeres "por mucho que berreen y pataleen".
Ramiro Navarro - Sevilla
25/05/2013 - 14:27h

Una mujer deja una corona de flores con el lema 'Las mujeres no olvidamos. 1936-2013'.
Este viernes era el Día Internacional de las Mujeres por la Paz y el Desarme. Una treintena de mujeres rindieron homenaje a las represaliadas durante el alzamiento golpista contra la II República, la guerra civil y la dictadura de Franco. La acción, promovida por algunos colectivos feministas de Sevilla, quiso recordar especialmente a aquellas que sufrieron la represión en Andalucía de la mano del teniente general Gonzalo Queipo de Llano, que en sus discursos desde Radio Sevilla llegó a animar y justificar la violación de las mujeres del bando republicano.
Una grabación de estos discursos sonó ayer frente a la basílica de la Macarena, donde el general fascista está enterrado con honores: "Nuestros valientes legionarios y regulares han demostrado a los rojos cobardes lo que significa ser hombres de verdad y de paso también a sus mujeres. Esto está totalmente justificado porque estas comunistas y anarquistas predican el amor libre. Ahora por lo menos sabrán lo que son hombres de verdad y no milicianos maricones. No se van a librar por mucho que berreen y pataleen". 
Parte del grupo de mujeres, vestidas de riguroso luto al estilo de los años de aquellos sucesos, entró tímidamente y en silencio sepulcral en la iglesia depositando sobre la tumba de Queipo una corona de flores blanca con un lazo rosa en el que se podía leer 'Las mujeres no olvidamos. 1936-2013'. Rápidamente, uno de los trabajadores de la basílica se acercó extrañado por la presencia del grupo y, al encontrarse una cámara grabando el momento, espetó un "oye, aquí no se puede grabar sin permiso". En apenas 30 segundos abandonan la iglesia sin mediar palabra. Fuera, un grupo más amplio esperaba, junto al arco de la Macarena, con una réplica en madera de la lápida de Queipo de Llano, sobre la que realizaron un baile flamenco a modo de acción artística-política. Silencio, luto, dos mujeres se miran y empieza la coreografía. Suena compás flamenco y los tacones en golpes secos bailan sobre la tumba del líder militar, cuyo golpe supuso el asesinato, solamente en Sevilla entre julio de 1936 y enero de 1937, de más de 3.000 personas.
Tras el simbólico zapateado, dieron lectura a un texto en el que recordaron la vida y valentía de aquellas mujeres sobre las que se ensañaron, porque representaban "la transgresión del modelo tradicional de mujer, participando activamente en la vida cultural, económica y social". Juzgadas por el tribunal militar, condenadas a una represión de carácter ejemplarizante, "afeitándoles la cabeza, exponiéndolas a la vergüenza pública ataviadas con un camisón. También fueron violadas y usadas como botín de guerra”.
Hasta 2008, Gonzalo Queipo de Llano era hijo adoptivo de Sevilla; hasta 2009, la Virgen de la Macarena vestía su fajín. El año pasado, el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, expedía el título de marqués al nieto del general, algo que la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica consideró un insulto a las víctimas de la dictadura. Sus restos son aún venerados y reposan en un lugar privilegiado de la iglesia como Hermano Mayor Honorífico.

 
"Queremos decir que nosotras, igual que aquellas mujeres, queremos seguir construyendo un mundo libre, igualitario y justo", afirmaron. Con la frase "los pueblos que no conocen su historia están condenados a repetirla", cerraban la lectura del texto y justo en ese instante las campanas de la iglesia empezaron a repicar, sumándose en una metáfora paradójica al aplauso del público congregado. Finalizado el acto con cantos, las mujeres abandonan el lugar con celeridad. "Han llamado a la policía", se escucha.
En este vídeo más completo se observa el recorrido histórico por las calles de Sevilla que hizo este grupo de mujeres, que este viernes se ha sumado al Día Internacional de las Mujeres por la Paz y el Desarme con varias representaciones y cánticos en homenaje a las represaliadas:
25/05/2013 - 14:27h
Cuando los huesos "hablan": cómo se exhuma una fosa del franquismo
Investigación, localización, intervención arqueológica y análisis antropológico, identificación y entierro digno de las víctimas aparecen como "puntos imprescindibles"
Escogemos un caso, en El Madroño (Sevilla), donde el trabajo de campo permite rescatar restos óseos de al menos 30 personas ejecutadas tras el golpe militar, para desgranar los siete pasos de una exhumación.
Juan Miguel Baquero 01/11/2015 - 19:47h





Fosa común de El Madroño (Sevilla). / J.M.B.
Es la médula de la Memoria Histórica: abrir las fosas. Recuperar a las víctimas del franquismo. En España, al menos 115.000 personas yacen en sepulturas ilegales, ejecutados por golpistas. Es el segundo país del mundo con más desaparecidos forzados, tras Camboya. Buscar los restos óseos supone cerrar el duelo familiar. Es una cuestión de derechos humanos y, como marca Naciones Unidas, una obligación que el Estado español incumple. Pero, ¿cómo se exhuma una fosa común del franquismo?
No es cuestión de coger pico y pala y excavar la tierra. No sólo. Muchos de aquellos asesinatos suman casi ocho décadas y ahí está la clave: la impunidad de los crímenes cometidos en la matanza fundacional del franquismo. El país miró a otro lado. Mantuvo la herida abierta y no asume la revisión de su reciente y violento pasado histórico. Los descendientes, también víctimas, nunca tuvieron opción de rescatar los restos de sus familiares.
Salvo en casos. Ocurrió tras la aprobación de la  Ley de Memoria estatal (acompañada de partidas presupuestarias que eliminó el Partido Popular tras acceder al Gobierno nacional). O en Andalucía, donde la Junta mantiene actuaciones directas en fosas comunes dentro del marco jurídico que traerá una  ley memorialista propia. Como en El Madroño, un pueblo de la Sierra Norte de Sevilla con poco más de 300 habitantes: el trabajo arqueológico ha recuperado restos de más de 30 personas.




Utensilios para trabajos arqueológicos. / J.M.B.

Fases de una exhumación
Exhumar una  fosa del franquismo es una labor con varios "puntos imprescindibles". Primero la investigación, documental y oral, permite la " contextualización histórica de los hechos", apunta la arqueóloga Elena Vera, responsable de numerosas intervenciones en sepulturas ilegales tras ejecuciones durante el estallido golpista, la Guerra Civil y la dictadura franquista.
Segundo, la búsqueda y localización permite acotar al máximo el lugar y dimensión de la fosa. Puede ser útil realizar catas previas, sondeos para intuir qué oculta la tierra. Tercero, "la excavación con metodología arqueológica". Ahí sí, picos, palas –o maquinaria según el lugar–, punzones, brochas… y las manos de los técnicos, horadan el terreno.
Completada la exhumación del material óseo, el paso


Mapa de fosas del Ministerio de Justicia.

Protocolos científicos
Como norma general, las  fosas del franquismo "presentan un registro arqueológico y antropológico de superposición de cuerpos". Víctimas enterradas sin cumplir el rito tradicional y, en ocasiones, directamente arrojadas a la tumba. La "fase de campo" y el posterior estudio en laboratorio reflejan el "necesario protocolo científico" de estas intervenciones.
"El protocolo de actuación a la hora de afrontar la excavación de una fosa común y la exhumación de los cuerpos que contenga, responde a la necesidad que tienen los familiares de recuperar la memoria de sus desaparecidos", explica la arqueóloga. En el caso andaluz, estos proyectos pasan por la Dirección General de Memoria Democrática de la Junta de Andalucía. La administración vela así el cumplimiento de "los requisitos legales y científicos".


Trabajo arqueológico en una fosa del franquismo. / J.M.B.
"Como a perros". Un lugareño se resigna a la suerte de las víctimas enterradas en la fosa de El Madroño. Así los enterraron, dice, "como a perros". Desde que la tierra fue quebrada han aparecido hebillas, botones, tachuelas, un mechero, una peineta, zapatos... Detalles de vidas segadas por la barbarie. El pueblo guarda historias de aquellos días de sangre y fuego. Relatos que yacen en una fosa de dos metros de ancho por trece de largo.
La localización exacta de la fosa llegó en mayo de 2014. Antes, la indagación histórica estuvo basada en el trabajo de investigación local de Juan José López y su libro A morir toca. El Madroño en tiempos de Infamia (Diputación de Sevilla). El proceso arqueológico, que llegará aproximadamente hasta finales del mes de octubre y está supervisado por la Consejería de Cultura, va a recuperar a más de 30 personas.
Los huesos han aparecido en disposición anómala –separación de brazos, colocación boca abajo o piernas cruzadas– y en "mal estado de conservación" por la aridez del terreno. Permitirán, no obstante, confrontar el material genético con las familias interesadas. Al menos una tercera parte corresponde a mujeres. Hace 20 años, el Ayuntamiento de El Madroño erigió un pequeño monumento que honraba a quienes "dieron su vida por la libertad". El grito sordo de la tierra, de los huesos, señala ahora un paso definitivo en la dignificación de las víctimas.

01/11/2015 - 19:47h
Los 10 suspensos de la ONU a España en memoria histórica
El relator especial de Naciones Unidas del Consejo de Derechos Humanos destaca los "vacíos" institucionales en materia de verdad y justicia
Pablo de Greiff critica en su informe la 'privatización' de las exhumaciones, la falta de información oficial y la Ley de Amnistía
Recomienda que el Valle de los Caídos deje de ser un sitio de "exaltación del franquismo" y recuerda al Gobierno que debe juzgar o extraditar a los acusados de torturas en la causa argentina
28/08/2014 - 17:50h


Amnistía Internacional denuncia la impunidad con la que la justicia trata los crímenes del franquismo
Son 20 páginas las que ha necesitado Pablo de Greiff, relator especial de la ONU, para resumir su análisis sobre las medidas adoptadas por el Gobierno español frente a las graves violaciones a los derechos humanos cometidas durante la Guerra Civil y la dictadura franquista. Y la conclusión principal es que España hace poco (y en ocasiones, mal) por la búsqueda de la verdad y la justicia sobre estos hechos, y por la reparación a las víctimas.
La sentencia es contundente: "No se estableció nunca una política de Estado en materia de verdad, no existe información oficial, ni mecanismos de esclarecimiento de la verdad. El modelo vigente de " privatización" de las exhumaciones, que delega esa responsabilidad a las víctimas y asociaciones, alimenta la indiferencia de las instituciones estatales...". Además, De Greiff critica duramente las " interpretaciones restrictivas de la Ley de Amnistía" que "no sólo niegan el acceso a la justicia sino que también impiden cualquier tipo de investigación".
El relator especial del Consejo de Derechos Humanos sobre la promoción de la verdad, la justicia, la reparación y las garantías de no repetición, realizó una visita oficial a España del 21 de enero al 3 de febrero de este año. En esas semanas se reunió con numerosas asociaciones de víctimas e instituciones relacionadas con la memoria histórica, además de varios miembros del Gobierno. Entre ellos, el ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, José Manuel García-Margallo. 
De sus contactos con el Ejecutivo de Mariano Rajoy, De Greiff destaca que el enfoque 'oficial' es maximalista. "Varios representantes enmarcaron las discusiones en el siguiente esquema: 'O todos concluimos que ya estamos todos reconciliados o la única alternativa es el resurgir de odios subyacentes, lo cual implicaría un riesgo demasiado alto", explica el relator. Su opinión es absolutamente contraria, ya que se basa en la fortaleza y estabilidad de la democracia española. Por el contrario, cree que "los vacíos en la respuesta institucional al tema [...] de la Guerra Civil continúan siendo objeto de diferencias más profundas de lo que podrían ser". "Resulta especialmente sorprendente observar que no se haya hecho más en favor de los derechos de tantas víctimas", concluye el especialista de la ONU.
1. Remoción de símbolos franquistas
De Greiff considera positiva la Ley de Memoria Histórica de 2007 que obliga a quitar todos los símbolos y monumentos que exalten el franquismo. Asegura que el Gobierno le informó de que la mayoría de ellos ya se había retirado. Sin embargo, destaca que posee información de la existencia de calles y edificios, placas conmemorativas e insignias que ensalzan a altos cargos y funcionarios franquistas.   
"El Valle de los Caídos difícilmente podrá pensarse como un lugar en favor de la paz y la reconciliación [...] mientras siga en el centro del monumento la tumba con flores del dictador".

2. Valle de los Caídos
"El sitio constituye en sí mismo la exaltación del franquismo", observa el relator, que critica la falta de información. "Nada da cuenta de que fue construido con el trabajo forzoso de miles de presos políticos bajo condiciones inhumanas" o sobre "los cuerpos de las casi 34.000 personas que ahí están inhumadas", afirma. "Nada explica quién fue José Antonio Primo de Rivera ni por qué fue inhumado en el centro de la Basílica", ni por qué Franco "fue inhumado allí sin ser víctima de la Guerra Civil". De Greiff recomienda "resignificar" el lugar como guardián de la memoria y sugiere la retirada del cuerpo de Francisco Franco. "Difícilmente podrá pensarse como un lugar en favor de la paz y la reconciliación [...] mientras siga en el centro del monumento la tumba con flores del dictador".
3. Educación deficiente
El informe destaca que las reformas educativas de 1990 y 2006 mejoraron el enfoque sobre esta parte de la historia española en los curriculums escolares, pero asegura que algunos manuales aún hacen referencias globales, "manteniendo la idea de una responsabilidad simétrica". De Greiff considera que la mayoría de los españoles han sido educados en la idea de que la Guerra Civil fue "un conflicto entre dos Españas" y en la que se reforzaba la política del " borrón y cuenta nueva" en lugar de destacar los abusos y la violencia del régimen.
4. Policías, militares y jueces poco formados
La ONU considera que los miembros de la Policía, la Guardia Civil y las Fuerzas Armadas no reciben suficiente formación sobre las graves violaciones a los derechos humanos cometidas durante el franquismo ni sobre la responsabilidad que pudieron tener esos cuerpos en la comisión de esos delitos. También asegura que los jueces no reciben formación de temas específicos de derechos humanos, ni de la obligación del Estado en la persecución de delitos internacionales como el genocidio, los crímenes de lesa humanidad o los crímenes de guerra. 
5. Falta de información
"No existen censos oficiales de víctimas, ni datos o estimaciones oficiales sobre el número total de víctimas de la Guerra Civil y la dictadura", enumera el informe. Además, destaca temas "subexplorados" como el de los trabajos forzosos de presos, muertes en bombardeos, represión, niños robados, o la participación o complicidad de empresas privadas en la violación de los derechos humanos. El relator considera que la Ley de Memoria de 2007 no soluciona en absoluto este problema, e insta al Gobierno a establecer una institución "independiente pero oficial" de búsqueda exhaustiva de información, como la Comisión de la Verdad que impulsan varias asociaciones.   
6. Acceso restringido a los documentos
Lo del Centro Documental de la Memoria Histórica de Salamanca está muy bien, según el informe. El problema es que en la práctica no se permite el acceso libre a numerosos archivos, y que muchos de ellos permanecen clasificados  "invocando riesgos a la seguridad nacional" y "sin criterios claros". De Greiff lamenta que la ley de Transparencia del Gobierno de Mariano Rajoy no haya abordado los vacíos legales que generan este problema.
7. Exhumaciones 'privatizadas'
El relator expresa su "preocupación porque el Estado no haya hecho más para gestionar las exhumaciones e identificación de los restos" y critica que esta tarea se haya dejado en manos de familiares y asociaciones. De Greiff destaca que el Gobierno negó "la legitimidad de este reclamo", sino que en general despachó el tema refiriéndose al mapa de fosas y las subvenciones para exhumaciones. "Desde 2011 –puntualiza el relator– el presupuesto para la ley de Memoria, incluyendo las exhumaciones, ha sido anulado". Asegura que el desentendimiento del Estado en este asunto provoca que no participen autoridades judiciales y que no existan registros oficiales sobre lo que encierran ñas 2.382 fosas que contendrían más de 45.000 restos de personas.


El relator de la ONU, Pablo de Greiff, ha reprochado al Estado que no investigue ni enjuicie los "graves" crímenes de la Guerra Civil y la dictadura. \ EFE
8. El obstáculo de la Ley de Amnistía
Aquí es donde se observan mayores déficits, y la Ley de Amnistía se erige como el principal obstáculo en la búsqueda de justicia, ya que los casos se archivan "sin que los jueces siquiera conozcan los hechos". Pablo De Greiff entiende que la norma en sí misma no impide la apertura de causas, sino que son las "interpretaciones restrictivas" –tanto de esta ley como de los principios de no retroactividad o de seguridad jurídica, o de la aplicación de la norma más favorable o la prescripción de los delitos– las que dificultan la investigación de los delitos. 
De Greiff recuerda que estos efectos de la Ley de Amnistía son incompatibles con los compromisos internacionales que ha suscrito España, como el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, ratificado meses antes de aprobar la ley. Además, asegura que conceder los beneficios de la ley de Amnistía requiere al menos una investigación de los hechos, "pues de otra manera no hay responsabilidad alguna que se pueda suspender o extinguir".
9. Jurisdicción universal
Naciones Unidas reconoce que España ha sido pionera en la aplicación de la jurisdicción universal, y cita sobre todo los casos de las causas contra el dictador chileno Augusto Pinochet y el militar argentino Adolfo Scilingo por crímenes de lesa humanidad. La ONU ve "con precupación" las reformas de 2009 y 2014 que "limitan significativamente" que los juzgados españoles puedan investigar crímenes internacionales graves, y asegura que "sigue atentamente" los procesos en marcha "como la resistencia de algunos jueces de cerrar las causas" invocando estándares internacionales. 
Además, De Greiff recuerda al Gobierno español que tiene la obligación de colaborar con la justicia argentina en la causa en la que se investigan crímenes cometidos durante la Guerra Civil y la dictadura. En cuanto a la solicitud de extradición de exagentes de seguridad acusados de torturas, el relator es taxativo: " sólo podrá denegarse la extradición de los acusados si la justicia española inicia las investigaciones y juzga a los responsables".  
10. Víctimas 'de segunda'
"Muchas organizaciones y víctimas han expresado que se siguen sintiendo como 'víctimas de segunda categoría", describe el informe. Un sentimiento alimentado, analiza "por medidas más ambiciosas en favor del reconocimiento y reparación otorgadas a [...] víctimas del terrorismo". El relator recomienda al Gobierno español que aproveche los debates del Anteproyecto de Ley Orgánica del Estatuto de la Víctima como oportunidad para incluir "todas las categorías de víctimas".
Temas del día






Ignacio Escolar
Periodista
Cinco falacias sobre la memoria histórica
Domingo, 3 de noviembre del 2013
(En orden de aparición en cualquier discusión sobre el franquismo, los torturadores sin juzgar y el Valle de los Caídos).
1. «No es el momento de mirar al pasado». Falso. Las víctimas del franquismo están en el presente. Siguen vivas y piden justicia. Algunas todavía buscan los cuerpos de familiares fusilados, otras padecen secuelas permanentes de las torturas de los últimos años del franquismo. En la transición se les prometió que esa reparación llegaría más adelante, que era muy pronto. Ahora se les vuelve a engañar, diciendo que es demasiado tarde. Lo es, por eso hay que solucionarlo cuanto antes. Lo contrario de la memoria no es el futuro: es la amnesia.
2. «En todas las guerras muere gente». Sí, pero en España la gente siguió muriendo tras la guerra. Hubo fusilamientos masivos. Alrededor de 50.000 personas fueron ejecutadas tras la derrota de la República. El último campo de concentración franquista se cerró en 1947. Y las torturas y la represión continuaron.
3. «También hubo víctimas inocentes del otro bando». Cierto, pero esas víctimas ya fueron reparadas. Sus familiares recibieron compensaciones económicas: propiedades de los derrotados, pensiones vitalicias, estancos o plazas de funcionario. Sus cadáveres fueron recordados y enterrados en un lugar donde sus familiares pudiesen llorarlos. Mientras, las víctimas de la represión franquista siguieron en las cunetas. España es hoy, tras Camboya, el país del mundo con más fosas comunes. Hablamos de al menos 114.000 desaparecidos.
4. «La prioridad es salir de la crisis y no hay dinero para estas cosas». Falso. El dinero para la memoria histórica era una cifra ridícula. El Gobierno socialista dedicaba a esta partida 6,2 millones de euros anuales. Nada más llegar, el PP lo dejó en 2,5 millones y aún le pareció demasiado. Desde hace dos años es cero. Rajoy no da un duro para la memoria histórica, pero sí lo tiene para el Valle de los Caídos. El 18 de julio el Gobierno aprobó una ayuda de 214.847 euros para reparar el mausoleo del tirano.
5. «No se puede juzgar el franquismo por la ley de amnistía». Falso. Esa ley no es muy distinta de la ley de punto final argentina, que fue derogada. El derecho internacional ha dejado más que claro que los crímenes contra la humanidad no prescriben. Así lo entiende la propia ONU, que va a llevar el caso español en el 2014 ante el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. La ONU pide tres cosas al Gobierno: un plan estatal para localizar los cuerpos de los fusilados, derogar la ley de amnistía y juzgar las desapariciones. Es lo mínimo, lo mismo que han hecho todos los demás países democráticos que han sufrido una dictadura. Todos menos España.

La Iglesia española y el golpe militar de 18 de julio del 36
Francisco Espinosa Maestre.
Historiador.
14/12/2014 - 23:14h




Si hay una institución aún más oscura que el Ejército ésta es la Iglesia. No ya por cómo haya ido bandeando y saliendo a flote de todos los avatares de nuestra historia sino por su absoluta cerrazón a mostrar lo que en teoría es de todos. Es hecho sabido que a lo largo del siglo XIX pierde a costa del Estado buena parte de las inmensas propiedades que venía acumulando desde la Edad Media. Fueron las llamadas desamortizaciones, que también afectaron a otras instituciones como los municipios o el propio Estado. Eso es un hecho tan cierto como que a cambio el Estado puso en sus manos la enseñanza y le aseguró un dinero para mantenerse. Son estas coordenadas en que nos encontramos aún, pese a las vagas promesas de que alguna vez se autofinanciaría por sus fieles.

Por no remontarnos muy lejos la Iglesia disfrutó de una época dorada durante la Restauración, es decir, durante el último cuarto de siglo XIX y las primeras décadas del XX, con la apoteosis de la dictadura de Primo de Rivera. Los problemas para ella comenzaron en abril de 1931 con motivo de la proclamación de la II República. Ésta deseaba, entre otras cosas, la separación de la Iglesia del Estado y que éste se hiciera cargo de la enseñanza. Lo que la República ignoraba era el poder del enemigo con que se enfrentaba. La Iglesia, como los monárquicos, buena parte de la casta militar y el mundo de la propiedad agraria constituyeron un poderoso frente difícil de superar que finalmente consiguió sus propósitos.
En la obra  Por la religión y la Patria. La Iglesia y el golpe militar de julio del 36 (Crítica, Barcelona, 2014) sus autores, José María García Márquez y el que esto escribe, tratamos de indagar en el papel que la Iglesia jugó en el golpe, de su papel en la represión. Hace ya años que se sabe el número de víctimas de carácter religioso causados por "los rojos", con nombre y apellidos de los responsables. Aunque su número fue exagerado durante mucho tiempo, fueron muchos. Este martirologio fue explotado durante décadas, sin que jamás la Iglesia se acordara de qué fue del rebaño.
Desgraciadamente los curas no dejaron aparentemente nota de los asesinados a los que confesaron previamente, ni de los que encontraron la muerte o la prisión a causa de sus testimonios, ni de aquellos a los que hicieron la vida imposible, ni mucho menos de aquellos a los que directamente mataron. Y digo aparentemente porque no lo sabemos. Sus archivos están subvencionados por el Estado y han sido catalogados por ellos a su modo y manera.
Las investigaciones llevadas a cabo desde los 80 y muy especialmente la década pasada con las decenas de trabajos locales en todo el país han sacado a la luz cientos de historias que iluminan el secretismo de la institución. Había que aprovecharlas. Los archivos judiciales militares están llenos de consejos de guerra con sus informes. En los archivos parroquiales o de mayor rango no se encontrarán, pero allí sí están con fecha y firma. Al fin y al cabo formaban parte de las fuerzas vivas junto con el alcalde, Falange y la Guardia Civil. Esto sin contar el montón de soplones y chivatos varios que aportaban su granito de arena. Todo esto constituye un material de primera mano, recogido por lo general de testigos directos o familiares. De aquí han salido numerosos casos mencionados en el libro que ofrecen un panorama amplio de la cuestión. Esta no ofrece duda: la Iglesia constituyó parte esencial del golpe militar y de sus consecuencias. La Iglesia hubiera podido frenar allí donde pudo, que fue en más de medio país, aquella oleada de violencia. Pero no solo no lo hizo sino que la alentó.
El trabajo también se detiene en los escasos curas que trataron de salvar a gente y en aquellos, cuyo número es de esperar que alguna vez sepamos, que fueron igualmente asesinados por los sublevados al no mostrar simpatía hacia los fascistas (y no me refiero solo al conocido caso de los curas nacionalistas vascos). Hubo curas que fueron conscientes de aquella barbarie y o colaboraron de mala gana o no quisieron colaborar. Incluso capellanes de columnas que denunciaron cómo se estaba actuando con los prisioneros, unos se quejaban de que se les asesinaba directamente y otros que no se les daba la oportunidad ni de confesar a los que iban a morir.
El libro también toca algunos casos de los supuestos "curas buenos", de los que siempre viene a contar más o menos lo mismo: cuando llegaron los falangistas al pueblo para llevarse a algunos vecinos, se plantaron ante ellos y dijeron: "De aquí no sale nadie, el primer rojo soy yo". Es una leyenda que de repetida cansa. No porque no hubiera algún caso, que seguro que lo hubo, sino porque dado el resultado de la Guerra Mundial muchos, tanto curas como militares o falangistas, adornaron su pasado: todos habían salvado a alguien. En conclusión, se ha tocado el tema pero queda mucho por hacer.

14/12/2014 - 23:14h

"Cuando los obispos se exhibían brazo en alto" o cómo la iglesia apoyó al franquismo
Los historiadores Francisco Espinosa y José María García Márquez publican Por la religión y la patria. La iglesia y el golpe militar de julio de 1936, una obra que despieza la participación de la jerarquía eclesiástica española en la construcción de la dictadura franquista.
La curia pasó de sentirse víctima de la República a colaborar "con los piquetes de ejecución" mediante denuncias e informes político sociales, un "integrismo religioso" que obtuvo, por apoyar el alzamiento armado, "demasiados réditos que aún se mantienen".
09/10/2014 - 22:43h
"Iglesia en este país en 1936 significaba derecha y golpe". En la convulsa Europa de entreguerras, España aparece como labrantío de conflictos no menos agitado: Segunda República, golpe de Estado, Guerra Civil y franquismo. Y en ese tiempo hubo quien fue "a la vez víctima y verdugo". Es el retrato que hacen los historiadores Francisco Espinosa Maestre y José María García Márquez en el libro Por la religión y la patria. La iglesia y el golpe militar de julio de 1936 (Crítica). Denuncias, informes político sociales, participación activa en la construcción del régimen dictatorial… Una verdad "tal vez incómoda", dicen, pero necesaria para completar la visión de un momento donde "el integrismo religioso no conocía otro lenguaje".
La obra es una crónica de cómo la iglesia española pasó en pocos años de sentirse víctima de la República a colaborar "con los piquetes de ejecución". De lo primero, afirman, de sufrimientos y mártires, se sabe todo. No han dejado "de promover su memoria". De lo segundo, "no se suele hablar". Pero la iglesia desempeñó un papel determinante en apoyo de los golpistas, "cuando los obispos se exhibían brazo en alto junto a los militares sublevados". Cuestiones que Espinosa Maestre y García Márquez tratan, de manera conjunta, para eldiario.es/andalucia.
La iglesia, "cooperador activo" en la represión
La iglesia, entonces, desempeñó "un papel de apoyo en todo momento, antes y después. Desde el mismo nacimiento de la República, la iglesia se opuso a ella". Y al producirse el alzamiento militar, "lo apoyó abiertamente por lo que suponía para combatir a su enemigo y mantener sus privilegios", sostienen los investigadores. Luego, durante la dictadura franquista, el poder eclesiástico "fue un pilar fundamental para el sostenimiento del régimen".
"La iglesia siempre ha querido hablar de la 'persecución religiosa' de que fue objeto durante la República y de sus 'mártires' después del golpe". A recuperar y fomentar esta particular memoria histórica de la curia, dedican "decenas de libros y esfuerzos". Mantienen "silencio" no obstante sobre la participación "en la dictadura", afean José María García y Francisco Espinosa. "Ahí se demostró", precisan, "que formó parte indisoluble del franquismo".
Y el papel de la iglesia en la represión, ¿fue también crucial? "Fue un cooperador más, incluso activo", responden. Y continúan: "No solamente sus dedos señalaron a los que consideraron culpables, sino que se prestaron a unir sus informes a los de la policía, la Guardia Civil o Falange". Incluso contra religiosos "sacrificados por no ajustarse al canon nacional católico y aquellos que se mostraron críticos". Obviamente, apuntan.
A los disidentes con la postura oficial, la iglesia española tenía preparada la misma carta jugada "en toda su historia: apartarlos, expulsarlos, detenerlos e incluso justificar su asesinato. El integrismo religioso no conocía otro lenguaje y la jerarquía eclesiástica española era integrista en su gran mayoría". Con excepciones, caso del "cardenal Vidal i Barraquer", sostienen.
Religión como sinónimo de "derecha y golpe"
¿Nombres? ¿Responsables? "Se han citado muchas veces al obispo de Salamanca, Plá y Deniel, o al cardenal primado, Isidro Gomá". Son ejemplos, dicen, "nombres muy populares", de los escalafones más altos "y responsables de la actitud de la iglesia". Pero fueron "muchos, muchos", repiten, "los religiosos que se destacaron en la represión". Aunque no sean conocidos. Y otros que pecaron por omisión y "prefirieron mirar hacia otro lado, que era más cómodo".
En los pueblos, los episodios quedaron repetidos. Con más énfasis a veces. "A nivel local fueron muchos los párrocos que llevaron a cabo una activa política represiva y sin olvidar que no solamente lo hicieron por planteamientos revanchistas o vengativos, ya que muchos de ellos estaban abiertamente identificados con los derechistas locales más recalcitrantes". Y queda pendiente, sostienen, "una intensa investigación en muchas localidades".
Pero la iglesia demostró "celo en ocultar la represión". ¿Qué ocurre con los archivos eclesiásticos? "Están al servicio de los investigadores pero incompletos". ¿Impedimentos? "El problema llega cuando se pretende tener acceso a los expedientes personales de los curas. Ahí empiezan las dificultades". También es "complicado" acceder "a la correspondencia reservada que mantuvo la curia con los golpistas y el nuevo régimen" o a los informes "que cada cinco años enviaban a la autoridad eclesiástica de su diócesis". Documentos que eran "verdaderos informes político sociales".
¿Y la iglesia como víctima? "No fue una víctima distinta a los militares golpistas, Falange, los terratenientes… que, por cierto, tuvieron muchas más víctimas que la iglesia". Como parte "de la misma derecha" afrontó "la violenta contestación popular". Fue "contendiente" y no solo víctima. "Iglesia en este país en 1936 significaba derecha y golpe", resumen. Y obtuvo beneficios que aún ostenta: "Demasiados réditos. Incrementó sensiblemente su poder en los años de la dictadura, a cambio de su apoyo, y esto le permitió extender su influencia política entre las élites de este país". Una atribución "que aún se mantiene y sus sectas son muy operativas". "Que algunos quieran seguir insistiendo en que el Estado es laico, es un mal chiste", concluyen, "no existe en los países de nuestro entorno europeo otra iglesia más intrusa ni con más privilegios".

09/10/2014 - 22:43h

Cuando el poblado Queipo de Llano recuperó la memoria (de las víctimas del franquismo)
El Ayuntamiento de La Puebla del Río (Sevilla) aprueba en pleno municipal cambiar el nombre del asentamiento que honraba al militar franquista por otro que lo hace con ejecutados por golpistas: de Poblado Queipo de Llano pasa a Poblado de los Cinco de la Riuela
Tras una denuncia por incumplimiento de la Ley de Memoria Histórica, todos los grupos políticos aprueban sustituir el topónimo
El asentamiento nació en los estertores de la guerra civil para jornaleros que transformarían la marisma en arrozal y, hace años, una intervención artística buscó el "homenaje a las víctimas del fascismo en Andalucía"
09/05/2016 - 21:43h

Intervención artística en el poblado Queipo de Llano. CARLOS DELGADO
En ocasiones un pueblo recupera su memoria. O un poblado, como en el caso de La Puebla del Río (Sevilla). El Ayuntamiento local asume la denuncia por incumplimiento de la Ley de Memoria Histórica y aprueba en pleno modificar el topónimo de uno de sus antiguos asentamientos. Rendía homenaje al exgeneral golpista Gonzalo Queipo de Llano.
La apología del franquismo se diluye en mitad de la marisma arrocera. Una decisión respaldada con la aprobación de todos los grupos políticos representados en el Consistorio: PSOE (que gobierna en minoría), Agrupación Socialista Cigarrera, Partido Popular, La Puebla Puede e Izquierda Unida.
El poblado Queipo de Llano, deshabitado desde hace años, desaparece así del mapa. La nueva denominación recuerda la memoria de un grupo de ejecutados por las fuerzas golpistas comandadas en el sur de la península, precisamente, por el militar: poblado de Los Cinco de la Riuela. Del nombre del asesino al de los asesinados, enterrados aún en una fosa común en Palomares del Río: José Vargas Garrido (31 años), Manuel Lama Suárez (50 años), José Blanco Osuna (29 años), Francisco Ponce Martín (38 años) y Antonio González de la Rosa (31 años).
El núcleo poblacional nació en los estertores de la guerra civil española para dar cobijo a jornaleros que emprendían la  transformación faraónica del pantanal que hoy son boyantes fincas de arroz. Quedan un par de calles salpicadas de casas, un economato y una pequeña iglesia como testigos del pasado. Todo entre escombros, a medio derruir y conquistado por malas hierbas. Dibujado, hace un lustro, por la memoria recuperada de las víctimas del franquismo en una acción artística anónima.



El 'Poblao', apología del terror franquista en mitad de la marisma.
Tres pueblos andaluces y 'franquistas'
La denuncia que ha motivado la reacción municipal llegó con el abogado especializado en derechos humanos y Memoria Histórica, Eduardo Ranz. "De Andalucía se solicitó la redefinición de tres pueblos: Villafranco del Guadalhorce (Málaga), Bembézar del Caudillo (Córdoba) y Queipo de Llano (Sevilla)", enumera.
La localidad cordobesa porta como 'apellido' el título atribuido a sí mismo por el dictador Francisco Franco y con el que el militar rebelde adaptó el término alemán fürher y el italiano duce. "La Diputación Provincial de Córdoba ha comunicado que el cambio de nombre está en tramitación", refiere Ranz. "De  Villafranco la demanda ya ha sido admitida a trámite y de Queipo estoy a la espera de noticias del juzgado", continúa.




Fachada en el poblado Queipo.
"No hay ningún inconveniente en el cambio de nombre", subrayan fuentes del Ayuntamiento de La Puebla del Río sobre el poblado Queipo. Como ha refrendado el plenario local. "Es algo que estaba ahí, un lugar deshabitado y que en el imaginario colectivo casi pierde el sentido que tenía", precisan. Una  desmemoria popular "que no significa que no haya que cumplir la ley". Ni la necesidad de hacer pedagogía democrática, "que la gente sepa qué ocurrió".
Un "criminal de guerra" con honores
Queipo de Llano fue "un criminal de guerra", según historiadores como Francisco Espinosa y José María García Márquez. El responsable de más de 14.000 ejecuciones sólo en Sevilla como jefe militar de la  sublevación fascista en el sur de España. De ahí, un artista rendía "homenaje a las víctimas del fascismo en Andalucía" en pinturas que usaron como mural las fachadas demolidas por el tiempo del poblao, como se conoce en la cercana localidad de Isla Mayor.



Homenaje a las víctimas del franquismo.
"Está pintado en el poblado Queipo de Llano, dentro de la finca El Cogujón, propiedad del torero Espartaco", cuenta el isleño Carlos Delgado, autor (en el año 2012) de las fotos que acompañan este texto. La alusión pictórica está "en la calle detrás de la iglesia", dice. "A unos 9 kilómetros al sur de la Isla", explica, "pero no me preguntes por el autor porque yo me crié allí y no salí de mi asombro cuando vi esto". Cuando el poblado Queipo recuperó la memoria de las víctimas del terror franquista.




El asentamiento nació en los estertores de la guerra civil.
Decía el hijo del exgeneral sublevado, Gonzalo Queipo de Llano Martí, en una carta al diario El País (16 de julio de 1976) que tras el "agradecimiento" del pueblo de Sevilla "por haberles salvado de caer bajo el dominio rojo", homenaje que llegó en forma de dotación económica, el exgeneral compró el cortijo Gambogaz y luego tierras de arroz hoy en litigio entre la Fundación ProInfancia Queipo de Llano y agricultores arrendatarios, como informó en exclusiva eldiario.es/andalucia. "Se cooperó, además, a la construcción de viviendas en la zona, adquiriendo terrenos y financiando parte de la construcción", aludía refiriendo al destartalado asentamiento que incumplía con su nombre la ley de Memoria Histórica.

 

MUCHO SASTRE PARA RODEAR (*) CHAQUETAS

Por Pedro Taracena Gil

A los pocos meses de terminar la guerra, Quipo de Llanos, se acercó desde Sevilla a Porcuna, la antigua Obulco, un pueblo de Jaén. Una niña cogida de la mano de su madre asistía a un mitin que el general daba en el paseo que ya ostentaba su nombre, Paseo de Quipo de Llano. Su madre tenía cinco hijas más y un hijo, todos ellos pequeños. Esta mujer era viuda del último alcalde republicano que después de encarcelarle, le llevaron a Baza provincia de Granada y allí le asesinaron los falangistas en enero de 1940. Y parece ser según la partida de defunción, que sus restos están en una fosa común en el cementerio de esa localidad. Al mismo tiempo que el alcalde estaba prisionero, también metieron en prisión a esta mujer. Quedando sus hijos abandonados aunque acogidos por una hermana de la madre soltera. La correspondencia que el matrimonio mantuvo mientras estaban los dos en prisiones de ciudades diferentes, es escalofriante. La viuda del exalcade fue juzgada y condenada. Más tarde puesta en libertad bajo todas las anomalías imperantes en la época del genocidio. Al volver a su pueblo y reencontrase con sus siete hijos, lejos de vivir en libertad fue sometida a toda clase de extorción y vilipendio. Corte del pelo al cero, con paseíllo incluido por las calles del pueblo. Con las tomas de aceite ricino preconizadas por los falangistas y demás elementos victoriosos del enfrentamiento fratricida. La familia sufrió en su conjunto toda clase de acoso y terrorismo mafioso y fascista. Nadie salió en su auxilio, a pesar de que personas muy allegadas al propio exalcalde, podían haberlo hecho. Parece ser que las guerras civiles traen estas consecuencias…
Volviendo al mitin de marras, la niña que acompañaba a su madre cogida de la mano, muchos años más tarde recordaba una frase de Quipo de Llano, que también tardó mucho tiempo en comprender: “Ahora con el nuevo régimen se va a necesitar mucho sastre para arrodear (*) chaquetas”.  Esta niña era la madre de mi mujer, mi suegra.

(*) Arrodear puede ser el localismo popular en Andalucía de rodear.
(*) RAE: Hacer dar vuelta a algo. 

¡EL GENOCIDIO IMPUNE!

¡ANOMALÍA VERGONZOSA!

¡ESCÁNDOLO INTERNACIONAL!





PERLAS CULTIVADAS DEL FRANQUSMO ACTUAL







HOMENAJE A LOS REPUBLICANOS ASESINADOS POR EL FRANQUISMO












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